—¡No lo pensaste porque lo tienes todo, Memphis! —puntualice— Tienes una familia que te quiere y apoya en todo momento aun cuando crees que los defraudaste, pero ellos siguen estando orgullosos de ti. Phoenix y Brooklyn siempre van a estar para ti no importa cuantos dolores de cabeza te causen, porque son tus hermanos y entre ustedes siempre hay un vínculo de complicidad. Desde pequeño siempre quisiste ser futbolista, era tu sueño. ¡Y lo conseguiste! Te volviste un ejemplo de disciplina y admiración. Tienes una vida económicamente estable, demasiado lujo y fama para alguien de nuestra edad. Claro que no ibas a pensar en una relación cuando tienes mil cosas más para llenar ese lugar —terminé, señalando todo nuestro alrededor, todo en esa casa—. ¡Lo tienes todo, Memphis! —¡Pero no te tengo

