Capítulo 16 Había llegado el día de regresar a la realidad, y Ainoa ya sentía la tristeza, luego de ese encuentro con Madison aquella noche que hizo que todo cambiara entre ellas, sentía ahora que no iba a poder soportar estar separadas, era algo increíble si se sentaba analizar, había llegado a ese lugar odiándola, suplicándole que la dejara ir, pero ahora, ahora parecía que respiraba por su mismo aire, y que no quería irse de su lado nunca más, y aunque no quisiera admitirlo, estaba sintiendo el síndrome de Estocolmo, al parecer se había enamorado de su secuestradora y de una forma que jamás pensó. –¿Qué haremos al llegar? – le preguntó, mientras caminaban de la mano hacia el jet. –Tengo unos asuntos que resolver al llegar, tal vez este fuera unos días. La chica bajo la mirada con

