Capítulo 33 Madison estaba dispuesta a no tener piedad con esos hombres, había dado claras órdenes a Valerio y los demás, que no los dejaran ir con vida, aunque era la primera vez que haría algo así, no se sentía mal, cerraba sus ojos suplicándole al cielo que Ainoa estuviera bien y que esos japoneses no la hubiesen tocado más de lo que ya se había visto en la foto, pues si llegaba al lugar y la chica le decía lo contrario, sería una estocada a su vida, a pesar de amar con locura a la modelo, estaba dispuesta a separarse de ella, ya había pasado por demasiadas cosas y la culpa la estaba carcomiendo ahora. –Todo va a estar bien – le animaba Gia, al verla con la mirada perdida mientras se dirigía al

