Esa mañana, me concentré única y exclusivamente en el trabajo, como lo había planificado. Ver el sitio de la obra me hizo mucha ilusión. Podía imaginarme en él lugar a todos los edificios sustentables que tenía en mente, por lo que, trabajar en este proyecto me daba vida. Y por primera vez, desde que había despertado del coma, me sentía ilusionada con algo, así que, tenía que aprovechar esto al máximo. Disfruté cada segundo en el lugar e hice todas las preguntas que se me ocurrieron, porque a fin de cuentas, los expertos eran Helena y Neizan, y yo quería aprender todo de ellos. Nos invitaron a su casa a almorzar, pero yo rechacé la invitación excusándome con que tenía algunas cosas que hacer, pero en realidad, quería explorar un poco la ciudad. A diferencia de mí, Sevians sí aceptó, pero

