CAPÍTULO TREINTA Y UNO (MI DIGNIDAD ESTABA DESAPARECIDA)

2358 Words

Ni siquiera supe cómo pasó, pero, cuando me di cuenta, ya estaba en sus brazos dejándome llevar por el amor que yo sentía hacia él y no pude ni quise detenerme. Esto era todo lo que yo quería, lo que deseaba y por todo ese tiempo, me sentía la Artemisa de antes, la Artemisa amada, que amaba y que era feliz. Y esa simple sensación de sentirme viva fue lo que me llevó a esa noche hacer el amor con Sevians. Con él las cosas eran dulces, delicadas, suaves, pero maravillosas. Él conocía tanto mi cuerpo, que sabía dónde tocar, dónde morder y me hacía llegar a un orgasmo que me enloquecía. Con Sevians estaba haciendo el amor y eso era todo lo que yo quería. Ese día, entendí la diferencia entre tener sexo y que te hagan el amor, y quería lo segundo por y para siempre. Me quedé dormida en los braz

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD