Lina se ha ido con mi hermano a comprar el vestido, le he dejado una tarjeta, está claro, el acuerdo era ese, mi dinero a cambio de su silencio. Estoy en una reunión importante, mi familia no está al tanto de esto, pero tomé la decisión de intentar levantar la empresa sin necesitar a la familia de Ari, mi cuñada es dulce y cariñosa, justo lo que necesita Tobías para sentar cabeza y madurar. El problema es que mi madre, al igual que no tardó en proponérmelo a mí, le obligó a fingir estar enamorado de ella y casarse, así estaría controlada, pero creo que el plan no ha salido tan mal, puesto que Tobías ha cambiado mucho en poco tiempo. No consigo centrarme en lo que me están diciendo, recuerdo la cara de Lina al ver saliendo a mi secretaria despeinada, pero, ¡maldita sea!, lo necesitaba, n

