Capítulo 19

1669 Words
“Ya no te reconozco, me cuesta tener que decirlo, es mejor para nosotros si tomamos caminos diferentes, quisiera no verte entre la gente cuando regrese, no lo hagas más difícil, una vez fuimos amigos, ya no lo somos ni lo seremos, eso es seguro, no espero que entres en razón, conozco tú condenada terquedad, solo te pido que te mantengas alejada de mi y de las personas que me importan” —Rick— —él no se dio cuenta a tiempo, espero que tú puedas hacerlo—Me aconseja al devolverle la carta, me siento aturdido, esto no lo veía venir. —¿Cómo sabes que es para ella?—Pregunto al ser incapaz de poner en orden la tormenta de pensamientos que me sobrecargan. —Rick me pidió que se la diera antes de irse, al parecer las cosas entre ellos se habían terminado solo que ella no quería entenderlo—Relata con un tono de voz sereno, por alguna razón me niego a juntar las piezas, no es posible. —Entonces ¿Por qué aún lo espera?—Pregunto sin pensarlo antes, quiero saber la razón. —Culpa—Esa palabra resuena al salir de su boca—Al saber que ella misma fue quien lo apuñaló por la espalda, en su propio barco dejando que navegar a la deriva, el peor error de mi hermano fue haberla conocido, no tengo dudas de ello. —¿Por qué no fue arrestada?—Cuestiono, recordando su rostro que lleno de melancolía mira al vacío. —Su barco fue engullido por esa tormenta no quedó nada que lo probara, en cambio yo no olvidó esta carta—Afirma con absoluta certeza, negándome el privilegio de pensar lo que acaba de decirme continúa—Mi hermano la amó tanto que prefirió dejarla en silencio sin saber que Charlotte terminaría por callarlo para siempre. —¿Quién más sabe de está carta?—Interrogo. —Solo Rick, Charlotte y yo… ah mi madre también lo sabía —Pronuncia haciendo memoria—No tienes que creerme, sé que ella te habrá dicho que la odio sin motivo. —Eso ahora no importa—Les resto importancia, ahora todo cobra sentido, y es algo insólito pensar que Charlotte sería capaz, pero está carta es la prueba de que Rick no la amaba como ella dice—¿Dónde está tú madre? ¿Puedo hablar con ella? —No, no lo creo—Niega, formando una línea con sus labios. —Solo quiero hablar con ella, necesito saber más sobre esto—Explico tratando de convencerlo, hablar con su madre me facilitaría las cosas. —No está en mis manos ayudarte, mi madre … Ella ya no se encuentra entre nosotros—Pronuncia, parándome los pies de golpe—Falleció poco después del “Accidente“ —¿Cómo ocurrió?—Cuestiono. —Ella se suicidó—Deja caer con la voz ensombrecida por la tristeza, dejándome de piedra—No soportó la idea de vivir sin Rick. —Creo que no debí ser tan directo —Me excuso al ver que he tocado una fibra sensible en Donovan. —No te preocupes, no creí que vendrías a preguntar sobre esto —Comenta haciéndose a un lado dejando el camino libre, sorprendido, paso por su lado tomando asiento en la diminuta sala de estar centrando mi vista en la puerta de la habitación principal—Ponte cómodo, esta casa la heredé luego de que mi madre muriera. —Algo me han dicho sobre eso—Confieso viendo con detenimiento como toma asiento al otro extremo del sofá, él parece seguro de lo que dice. —Charlotte supongo—Contesta con incredulidad, mirándome con una expresión neutral. —¿Por qué la amenazaste la otra noche?—Cuestiono al recordar ese incidente, ansioso por encontrar algo que me demuestre que no todo es cierto. —No me siento orgulloso de eso, lo admito, pero no me quedó de otra al ver que no le importo colarse mientras no estaba—Confiesa dejando caer su brazo sobre el respaldo del sofá, dispuesto a continuar por lo que no intervengo—No lo habría cumplido de todas formas, solo quería asustarla, pese a lo que hizo, ella está obsesionada con está cabaña. —Ya lo creo, se veía muy dispuesta a protegerla—Continúo, esperando que sea capaz de decirme más sobre el asunto. —No lo dudo, cuando mi madre murió se valió de trucos sucios para que se la vendiera, por supuesto, no lo hice—Pronuncia con un gran resentimiento en su voz, al parecer el odio es mutuo, ya me lo pareció desde el momento en que se vieron. —¿ Qué se guarda aquí que sea tan importante?—Pregunto con cautela, no puedo perder la oportunidad de saber toda la verdad por más cruda que resulte ser. —No está bien decirlo pero ya no le debo ninguna consideración, a esa desequilibrada—Comienza a decir poniéndose de pie va a la cocina tomando una cajita de un pequeño escondrijo en la pared—Mi hermano me dio esté anillo antes de irse, es su anillo de compromiso. —Debo pensar que ella tiene el otro —Digo al tener en mis manos el anillo de plata con el nombre de Rick grabado, Donovan asiente lentamente, no tengo dudas de que he sido engañado, Charlotte es una serpiente, me sorprende su astucia, más aún cuando me cuesta creer que haya Sido capaz de hacerlo. —Efectivamente, ella parece que aún busca su perdón, alucina con que soy su enemigo—Explica sin despegar sus ojos de mí, en cambio, yo miro el anillo, cada uno de sus detalles, el grabado fue hecho a mano— Rick fue quien grabó sus nombres, quería que fueran únicos. —¿Qué pasó entre ellos para que decidiera dejarla?—Interrogo, haciendo el esfuerzo por imaginar el escenario más trágico. —No lo sé, Rick no quiso decírmelo —Admite tomando el anillo de mis manos, dejándolo de nuevo en su escondite para ponerse de pie delate de mí, mostrándose decidido—Quiero hacerte una pregunta. —Adelante—Lo insto entrecerrando mis ojos entorno a él. —¿Qué relación tienes con ella?—Cuestiona con algo de intriga. —Ninguna en realidad, solo quería saber sobre la leyenda del Fantasma de la Novia, nos encontramos por casualidad una noche—Exclamo, con un tono sereno, mostrándome apático al decirlo, no miento, ahora mas que nunca debo entenderlo, Charlotte no es quien creo . —Parecían cercanos, no golpearía a nadie por una conocida—Comenta algo escéptico. —Me disculpó por eso, al igual que tú estaba algo ebrio—Me excuso encogiendo me de hombros—Fue muy fácil malinterpretar la situación. —Tienes razón, la verdad ese día mi resentimiento salió a la luz—Aclara manteniéndose de pie—Perdí mucho por su causa, sinceramente quiero pasar la página. —Es una buena idea—Apoyo sin la menor intención de seguir involucrándome. —Pero quiero recuperar algo primero —Continúa diciendo metiendo las manos en los bolsillos de su pantalón de vestir gris—Quisiera recuperar el anillo que Rick le dio a Charlotte, Tú podrías ayudarme hacerlo. —¿Hablas de robárselo?—Cuestiono con incredulidad al ver su determinación—Te lo digo, no soy un ladrón. —Ese anillo ya no le pertenece, no después de lo que hizo—Refuta tratando de convencerme, pero mi pensamiento sigue siendo el mismo. —Aunque sea cierto, no puedes pedirme que se lo arrebate—Replico poniéndome de pie, estando a su altura. —Piénsalo ella también te utilizó, te hizo creer que es una santa paloma, cuando no lo es, no te dijo la verdad—Pronuncia lleno de furia, estableciendo un silencio abismal, no sé equivoca, le creí a todo lo que me dijo pero eso no me da derecho a traicionarla. —No soy un traidor—Aclaro. —Disculpa, me dejé llevar, no debí decirte esto —Se disculpa, volviendo en sus canales, de nuevo toma asiento en el sillón restregando su rostro con ambas manos, se nota que esto lo hace enojar, al mismo tiempo parece aturdido—Lo juro, yo no suelo ser así. —No tienes que preocuparte, sé como te sientes—Le digo sin segundas intenciones, luego de lo que pasó con mi madre soy capaz de entender ese tipo de frustración. —Mara me ha dicho que eres escritor, por eso te interesa—Asegura recobrando la compostura. —Así es —Afirmo. —Supongo que nadie habrá querido decirte lo que ocurrió, suelen ser bastante cerrados por aquí, yo podría ayudarte—Se ofrece, no sé que decir, aún no estoy seguro de poder confiar en él. —¿Qué ganarías tú con ayudarme?—Cuestiono con desconfianza. —Olvida lo de antes, no quise decirlo, pero si tanto desconfías de mí, solo mantenla alejada de mi propiedad, todo el tiempo que estés aquí, hazlo y te contare con detalle el resto de la historia ¿Qué dices?— Su oferta es tentadora no lo puedo negar, si es eso todo lo que quiere, no será difícil, con ello utilizaría ese tiempo para obtener más evidencia. —Cuenta con ello, Donovan—Afirmo con toda seguridad, extendiendo mi mano para estrechar la suya. —Eso espero —Asegura estrechando mi mano, en un gesto cordial—Solo procura venir por las noches si ella se entera, todo se irá al carajo. —No te preocupes, tomare mis previsiones, ella no va a saberlo—Le hago saber, poniéndome de pie me dirijo a la puerta. —Axel —Me giro al oírle llamarme—No te enamores de ella. —No lo haré —Dictamino saliendo de la cabaña, no cometeré el mismo error dos veces, es momento de dejar el corazón fuera de juego.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD