Punto de vista: Antonio No puedo negar que me sentí muy mal por haberle dicho a Laura aquellas palabras tan duras con respecto a su vestimenta, las cuales en el fondo de mi ser me alegraron la vista. Como hombre me encantó verla vestida así, más bien me encantaría verla desnuda todos los días si se pudiera decir. Sin embargo, una fuerza interior me empujaba a alejarme de ella, convencido de que era necesario para preservar mi celibato y mi fe por esa promesa que le hice a mi santa abuela Pippa. Por eso, después de compartir aquella comida, que a pesar de que estaba salada sé que ella la hizo con mucho amor, ya que, sus habilidades en la cocina aun no son buenas, le comuniqué mi decisión de que me iría a la mansión de mis padres para comunicarme con un agente muy serio que mi padre co

