Hoy se cumplen doce años desde aquel día, y a pesar del tiempo las imágenes en mi memoria aparecen como si lo hubiera vivido tan solo unos momentos atrás. Me miro al espejo, salgo de la ducha y aunque desde hace tiempo lo he visto, hoy más que nunca me doy cuenta de cuanto he cambiado. Ya no soy aquel hombrecillo flacucho que escapaba, veo mi rostro y no soy capaz de reconocerme, pero tampoco me disgusta lo que veo, mi músculos han crecido y soy aún más alto, mi piel blanca se tensa sobre cada parte de mi cuerpo, alboroto mi cabello ondulado que he dejado crecer tan solo un poco, la barba que desde hace años había sido un fastidio por fin la he dejado que cubra mi rostro, observó mi m*****o y es aún más grande de lo que era aquella vez, que Andrea fue mío. Me cubro con un boxer blanco que

