—Señorita, le he traído algo de ropa limpia. —Gracias señora Lucy, usted puede llamarme Bianca, por favor. Lucy buscó entre su ropa y le ha llevado a Bianca unos vestidos algo anticuados y no en muy buen estado, pero para Bianca que no tiene nada y nunca se ha preocupado mucho por el estilo, esta ropa es bienvenida. Luego de asearse Bianca estaba entre ponerse los harapos con los que llegó luego de que secaran o quedarse en toalla, por lo que su agradecimiento es tanto que abraza espontáneamente a Lucy quien además de la ropa lleva consigo un plato con cena. —Disculpe, parece poco lo que hace por mí y se que le manda su jefe, pero lo que hace y con la expresión que veo en su rostro me llena de esperanza, usted me está diciendo que queda gente buena —expresa Bianca. Lucy nota moretones

