Señorita Klumps En mi familia, no hay referencias de que una mujer haya salido con un hombre casado. De forma evidente, no he tenido ejemplo de ello. ¿Que pasaba conmigo? Después de escuchar a esa mujer decir eso, sentí mucha vergüenza, pero mi rostro no demostró ningún sentimiento. Evité que viera lo que por dentro estaba matándome. —¿Qué busca aquí?— — Vine a conocerte, a saber con quién mi esposo hace sus porquerías— — Ya me vio, ya puede irse — y tiré la puerta pero con una mano la detuvo. — No me conoces niña y estoy segura que no quieres hacerlo. ¡Aléjate! — Tiré la puerta con más fuerza y me quedé parada allí. La mujer en cuestión seguía gritando que me alejara. Vi de reojo y detrás de mí estaba Leah y sin perder tiempo fue a mi alcance. — No quise ... ¡Oh Dios mío S

