Consternado, César salió directo para su despacho. Se propuso ir al departamento de Fabiana, pero como tiene compromisos pendientes y se siente también ansioso, optó por trabajar mientras baja un poco el nivel de estrés que le ocasionó saberse casi padre, y además de un ser miserable, por haber maltratado en todo este tiempo a la única persona que sin conocerlo realmente, y viendo todo lo mal que él la ha tratado, no dudó en darle su apoyo. Manejando con el límite de velocidad más bajo, va pensando en lo mal que se siente. Pensar que la creyó siempre menos mujer, menos persona que el resto, y mira con la sorpresa que le salió. Desde el primer día Fabiana le ha venido enviando señales de fortaleza, diciéndole con sus actitudes, su forma de actuar que las apariencias no siempre determinan

