En seguida se escuchó un leve toque de la puerta de entrada a la habitación. Fabiana hizo caso omiso a eso, o pretendió dar esa impresión, y se dedicó a continuar atendiendo al bebé. Al no atender al primer llamado, un segundo toque se escuchó. César giró la cabeza levemente y miró la puerta, luego volvió la mirada a Fabiana y al bebé. El cuadro que está viendo le gusta, desconoce la razón, pero al observar a Fabiana atendiendo a su hijo con dedicación recuerda a Arianna, y piensa que ella lo estuviera atendiendo con la misma dedicación, lo miraría con la misma devoción que ahora se sorprende ve en Fabiana. —Disculpen —Escuchan la voz de Gabriela, quien abrió lentamente la puerta y asomó la cabeza—. César, afuera hay una enfermera, necesita saber si vas a registrar al bebé hoy. Deberías h

