Dada la imposibilidad de Fabiana para someterse a un proceso de parto natural y laborioso como amenazaba sería este si los doctores la hubieran dejado avanzar en las contracciones que había comenzado a presentar, para esa hora ninguno de los dos viviría. Fue todo un reto para ellos lograr estabilizar su presión arterial que, por la explicación que diera Joaquín, se vio alterada por la tensión a la que se vio sometida. Cuatro horas les tomó a los médicos, entre estabilizar su tensión y luego traer al mundo a un bebé que vino en condiciones si pudiera decirse normales, tomando en consideración la estatura de Fabiana, a la que todos creen es su madre biológica. Según la evaluación que realizara el equipo neonatal y pediatra al bebé, este nació en perfectas condiciones de salud. No ameritó

