Los sucesos más difíciles de enfrentar pueden ser aquellos que has ignorado por tanto tiempo que realmente creíste que habían dejado de existir. El problema con eso, es que siguen allí, no se solucionaron, quedaron en la reserva de tu mente, en un rincón donde la espera lo volvió más grande y más aterrador. Cada hora que pasa es otro instante en el que das largas sabiendo que en algún momento tienes que enfrentarlo, pero esperas que sea al día siguiente, no en ese presente. Pides por un día más incluso sabiendo que probablemente la dilatación de los hechos solo provocará que te explote fuerte en la cara. A veces esa era la sensación que tenía con su familia. Alonso se levantó aquella mañana con una sonrisa, Lena y él habían estado viéndose todo el tiempo desde que él se quedara en su dep

