A veces solo hace falta tener la voluntad y el deseo para lograr lo que quieres. Saber coordinar tus pensamientos, organizar tus acciones para dirigirte lo mejor posible es solo parte del éxito. Ese era el nuevo mantra de Lena, comenzaba a creerlo. Esos dos días se había sentido realmente bien. Aquella mañana se había levantado con ánimo y una sonrisa, había preparado el desayuno favorito de Ale para apoyarla, ya que aquel día sería la entrevista de su amiga. Ale había prometido llamarla para contarle todas las noticias, pero la había visto tan nerviosa que se había sentido en la necesidad de hacer algo que la relajara. Ella sacó de la plancha los sándwiches que ambas adoraban, los llenó de vegetales y luego colocó algunas salsas. Sirvió dos vasos con jugo de naranja y esperó sentada a qu

