11. Lucy. —Tengo que viajar a la ciudad —nos avisa mi madre a las once de la mañana al día siguiente—. Analys, maestra Sofía, si desean acompañarme me harían feliz —les dice a las dos mujeres con las que desayuna, un poco tarde de lo habitual. Mi amada señora le comenta a la maestra Sofía: —Nos hará bien acompañarla. —Estoy de acuerdo —le responde la maestra Sofía. A todo esto, mis hermanas se emocionan con la noticia. —Mamá, déjame ir a mí también —Lucy la interrumpe. —Quiero acompañarlas, mamá —le dice Marianne entusiasmada por dejar una vez más "la casa prisión" en la que vivimos. —De eso nada.Yo le pedí antes —se queja Lucy con los ojos abiertos y le enseña los colmillos. Marianne replica: —Pero yo tengo más derecho que tú. Soy la mayor. Yo aprovecho para hacerle un gesto co

