3.

1210 Words
Mila’s POV Me encontraba en una situación verdaderamente incómoda. Yo jamás he sido una persona religiosa ni mucho menos, es que no sé si creo en Dios, pero por si acaso existe trato de ser buena gente para no irme en trensito al infierno, pero esto ya sobrepasaba mis límites. Me encontraba este domingo por la mañana en una iglesia del norte, llena de ricachones, mitad extranjeros, mitad barranquilleros y peor aún, era una iglesia mormona, la religión de Sebastián, lo cual me vine a enterar fue cuando ya salimos oficialmente después de mi ruptura. No sabía, jamás había salido con una persona religiosa antes, lo cual fue una sorpresa bastante extraña y más, porque era escritor, mente abierta, pero sí era religioso y bastante devoto a su fe, tanto, que en el tiempo en que hemos estado juntos, no hemos tenido intimidad ni nada, esto es un pecado mortal según los mormones, el violar “la ley de castidad”, eso sí que te puede dar un pase VIP al infierno y tampoco es que me afectara eso de esperar al matrimonio, creo que por eso me pidió casarnos tan rápido y bueno, me daba igual, lo que sí es que no me gustaba en nada venir a esta iglesia, cantan mucho, reparten santa cena, tienen clases que no comprendo y las sonrisas de todos, son muy perturbadoras. Salí de mala gana y fingí tener dolor de estómago para irme, tampoco es que pudiese quedarme tanto tiempo porque tenía un almuerzo con el batallón, mi familia, de los cuales espero tremendo sermón por mi desaparición, aunque no de mi madre, con ella sí he hablado y con papá ocasionalmente, es con mis hermanos, que los he visto poco aunque no sé de qué se quejan, Alfred y Alberto ni viven en Barranquilla, pero siempre esperan que esté disponible para cuando vienen y no es así. Fui sola, porque Sebastián como cosa rara, dijo que tenía ciertas actividades en la iglesia, aunque creo que era cierto, le escuché que tenía que hacer ciertas cosas por lo del “sacerdocio”, que es algo que solo lo tienen los hombres. Sí, son una religión mega machista, ellos tienen los cargos importantes nada más y las mujeres, cosas menores, solo sirven como que para parir, vaya edad media y eso que es una religión moderna. Llegué entonces a la casa de mis padres, quienes tienen una enorme casa en Betania, que fue donde crecimos. Llegué, me recibió Rosalinda, la empleada de toda la vida y me acompañó hasta la mesa, donde todos estaban sentados y bebían whiskey, saludé a todos y me senté junto a papá, que era el único lugar libre. -Vaya, llevaba cmo cinco años sin verte a la luz del sol, olvidé hasta como te veías.-Dijo Alberto y lo fulminé con la mirada. -Ya vas tú, ¿me hacen venir a fastidiarme? -Mila, habíamos hablado por teléfono casi siempre, pero, ¿y ese pelo? ¿qué te pasó?-Preguntó mamá horrorizada y bajé la mirada. -¿Por qué cada vez que me pinto el pelo todos reaccionan tan mal?-Pregunté triste.-Sólo lo teñí de rubio, o si quieren me rapo a ver si todos están felices. -¡Sí! Deberías hacerte el corte del viejo.-Dijo Adrián y le enseñé una sonrisa falsa. -Bueno ya dejen la inmadurez ustedes.-Se quejó papá y lo miré.-Mila, no sé si te has tomado el trabajo de revisar el estado de la empresa, ¿miraste el balance que te mandé al correo? -Sí, lo vi papá. -¿Y qué opinas? -Que Adrián es un completo inútil.-Me quejé.-Perdiste a accionistas muy buenos, desconfiaron de un tipo sin experiencia como tú y ante el miedo de perder su dinero, prefirieron vender e irse. Sé que la empresa ha perdido valor y ha bajado el índice de ventas. -Tienes razón en todo lo que dices y sí, tu hermano a pesar de ser mayor, no lo hace listo, es un inútil, el cual ya acaba de perder con esta gracia un 65% de su herencia. -¿Qué? ¡pero no es justo! -Tú cállate.-Sentenció papá y no tuvo de otra más que hacer silencio.-Mila, te pido esto como papá. Sé que has estado en un periodo en que has querido estar sola, entiendo lo que debe doler una ruptura y más, porque ese era un buen muchacho, me consta, pero ya ha pasado tiempo y tú estás bien, sales con otro buen muchacho, que no lo conozco ni sé por qué, pero confío en tu criterio. Te lo pido, regresa a la empresa, ya yo no estoy para dirigirla, ya pasé mi vida metido entre números y juntas, solo quiero descansar, pero tú eres la única que tiene la capacidad de sacar adelante el negocio en que tu mamá y yo hemos invertido toda nuestra vida, no queremos perder el patrimonio que construimos a base de idiotas como estos tres. Necesitamos que vuelvas o en definitiva, para el 2023 la empresa habrá quebrado. -Mmm, papá, pero… es que… bueno, supongo tienes razón. No puedo dejar que la empresa quiebre solo por evitarlo a él, tienes razón, sería egoísta de mi parte. -Si tanto te incomoda, ¿por qué no lo echas y ya?-Preguntó mamá y Adrián de inmediato, se levantó. -Si Mila regresa, tomaría el puesto de presidenta de nuevo, ya tenemos vicepresidente y yo, manejo el personal, como siempre lo he hecho y no, no lo van a echar. -No pues, qué amor. ¿Por qué no te tatúas la cara del coreano en la nalga?-Bromeó Alberto y Adrián le aventó una de las uvas que comía. -Ganas no me faltan. -Adrián, cállate.-Me quejé. -Al parecer, lo quiero más que tú que ni lo defiendes.-Dijo sentándose de nuevo y no supe qué decir.-Eso sí, cuando regreses, mantente lejos de él, no vale que lo vuelvas mierda de nuevo. Ya estoy tomando cartas en el asunto, para hacerlo sentir mejor después de que te vio el otro día. -¿Le darás el asterisco o qué?-Bromeó de nuevo Alberto y exhalé. -¡No! Para eso están las cariñosas, me lo llevo de putas el sábado, ya saben. La vieja confiable, la 38. -Me uno.-Dijo Alberto entre risas y fruncí el ceño. -No mientas, Danilo no iría a un lugar de esos, él no es como tú. -Pues para que veas, ya tenemos mesa reservada y hora, sí iremos. -Acabas de perder el 100% de tu herencia.-Le dijo papá a Adrián y se fue con mamá, ambos horrorizados y Adrián rompió en llanto. Rodé los ojos, sintiéndome incomoda de repente cuando sabía que no debería sentirme así, sería cínico de mi parte cuando estoy con Sebastián, comprometida y más, por lo que le dije a Danilo en la otra ocasión en que lo vi, en que por alguna razón que desconozco, reaccioné muy mal, le dije cosas que no debería, fui cruel porque me salí de mis casillas y yo… en verdad estaba arrepentida, Danilo a pesar de que no estemos juntos, no merece que yo lo trate mal por mínimo que sea y más, sabiendo cuánto esto le afecta y que… estuvo esperándome, queriéndome y yo… ah, en verdad soy de lo peor. 
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