“Val contrólate”, dijo en voz baja Killian. Pero antes de que cualquiera de nosotros pudiera reaccionar se escuchó un estruendo cerca de la barra, un grupo de hombres se forcejeaban mientras tiraban todo a su alrededor. Val tomó de la mano a Killian y éste la miró sin decir una palabra, su expresión indescifrable. Levi se acercó a mi y rozó mi hombro con su mano, esparciendo calor por mi cuerpo. “Hora de irse a casa pequeño ángel”. Me guiño un ojo para luego desaparecer entre la m******d. “Bela tenemos que irnos!” Gritó Mel a mi lado. Demonios en qué momento se acercó a mi? Aldebaran estaba detrás de ella mirando preocupado a la pelea que estaba atrayendo a más participantes. Vasos se rompían, las mujeres gritaban en pánico y una aparente energía sofocadora llenaba el espacio. L

