bc

Almas perdidas

book_age4+
291
FOLLOW
2.9K
READ
warrior
superhero
billionairess
female lead
multi-character
realistic earth
secrets
supernatural
special ability
spiritual
like
intro-logo
Blurb

Belara o Bela como sus amigos la llaman ha vivido toda su vida en la ciudad de Nueva York.

A sus 25 años es una mujer fuerte e independiente con un título en negocios por la universidad de Yale.

Creció junto a su madre en un modesto departamento cerca de Brooklyn, nunca conoció a su padre, ya que éste las abandonó antes de que ella naciera, aunque nunca le importó, estaban mucho mejor solo ellas dos, o al menos eso creyó, hasta qué pasó la trágica muerte de su madre a manos de un cobarde ladrón.

Devastada decide tomar las riendas de su vida y usar el dinero del seguro para abrir su propio negocio.

Para su alivio, resulta ser un total éxito. Compro un bar que remodelo con una vibra moderna donde todas las noches se llena de gente joven.

Mientras el éxito profesional llenaba el vacío por la pérdida de su madre, su vida sentimental era otra historia.

Su último novio la dejó por otra chica, culpándola de obligarlo a llegar a esas consecuencias por cuidar más de su bar que d de él.

Bela decide cerrar su corazón. En su nuevo ambiente sabía que era difícil encontrar a alguien en quien pudiera confiar, ahora todos parecían solo buscar diversión por una noche, y aunque no tenía nada en contra de dejarse llevar de vez en cuando por el placer, no podía darse el lujo de caer por nadie.

Todo cambia una noche cuando un grupo de desconocidos llega al bar.

Bela sabe que son diferentes a los demás, el secreto que ha guardado amenaza la perfecta vida cómoda que había creado para ella.

Y es que ella puede ver cosas, cosas que los humanos no deben ver. Escalofriantes secretos, rostros desfigurados e inclusive algunas personas que irradiaban Luz. Habiendo crecido con una madre devota a la religión sabía que sus visiones le traían problemas.

Nadie le creía, así que dejó de hablar sobre eso.. hasta esa noche que descubrió que no era la única.

Al principio lucían como cualquier grupo de jóvenes, con ropa casual pero claramente de diseñador, incluso podría haber jurado que se trataban de súper modelos. Eran increíblemente atractivos, pero su belleza solo era opacada por lo que escondían en sus espaldas.

En forma etérea, como si fuera una niebla difusa, blanca y brillante, se extendían un par de alas en cada uno de los cinco chicos.

chap-preview
Free preview
El primer encuentro
Belara PdV Era poco después de las once, típica noche ocupada de viernes. La promoción para universitarios había sido un éxito desde hace un par de semanas, lo que me orillo a contratar meseros extras y un nuevo bartender llamado Sam, lamentablemente, el día de hoy estaba corta de personal y las órdenes nos llovían. Sam había enfermado, y al tener incapacidad medica no me dejó más remedio que tomar su lugar en la barra y ayudar a atender a los sedientos clientes. Empezando por Luca, uno de los regulares que sostenía su vaso tratando de llamar mi atención. “Otro whisky mi querida Bela”. Dijo con un guiño mientras me acercaba a él con una amigable sonrisa. No tenía nada en contra del sujeto, a pesar de su atractivo y carisma, no sabía tomar un no como respuesta, con incesantes invitaciones a salir, parecía que mi negativa solo lo hacía más ansioso a ganar una cita. Pero yo sabía que algo no andaba bien con el. Desde que tengo memoria siempre he sido perceptible a ciertos colores alrededor de la gente, era como si pudiera ver una segunda cara o extraños aspectos que los demás no podían. Algunas veces me llenaban de terror, y otras me brindaban confianza. El color de Luca era n***o, y la experiencia me había enseñado que debía de cuidarme de la gente que emanaba ese color. Siempre resultaban ser peligrosos. Acerqué la botella a su copa, sirviendo la medida de alcohol mientras sentía su mirada en mis pechos. Otra razón más para rechazarlo. Esa noche no vestía provocativamente, solo una blusa de algodón negra con un ligero escote, leggins oscuros y botas. Sin embargo, no era ajena al cortejo. Debía admitir que estaba por encima del estándar normal. Había sido bendecida con un gran físico, igual a mi madre Cristina. Mi largo cabello rubio caía en ondas alrededor de mis hombros, mi piel era clara, con un ligero brillo que me daba una apariencia de bronceado natural que mis amigas siempre envidiaron. No tenía enormes pechos pero tampoco estaban mal, mi metro setenta me daba una altura decente, y mis caderas podría decir que tampoco necesitaban de ajustados jeans para demostrar que complementaban mi figura. Lo que más amaba de mi eran mis para nada normales ojos grises. Un rasgo que mi madre no me heredo. A ambas nos gustaban, eran únicos, aunque fuera un recordatorio constante a mi padre. Nunca conocí al sujeto, nos abandonó antes de que naciera. Y sinceramente fue lo mejor, mi madre siempre fue suficiente para mi, me cuido y me brindo la mejor educación posible. El dinero nunca falto. Solía ser dueña de una cadena de cafés, que por su ubicación y sabor fueron su mejor inversión. “Luca ya has bebido suficiente”. Murmuré cuando lo vi consumir el contenido de un solo golpe. El hombre frente a mí golpeó ligeramente el vaso, señalando que le sirviera más, pero moviendo la cabeza a los lados, guarde la botella detrás del mostrador. “Oh vamos Bela, la noche apenas inicia”. Dijo con una encantadora sonrisa, si fuera cualquier otra chica tal vez habría aceptado sus avances. Pero al poder ver cosas que nadie más, odiaba que me sonriera así. Era como si su rostro fuera reemplazado por otra persona, una que tenía más edad, me daba escalofrios. Deformaba sus facciones, y convertían sus perfectos dientes en colmillos parecidos a los de un animal. “Llevas aquí desde que abrimos, esta es tu tercera advertencia”. Dije en tono fuerte, cambiando mi actitud y pose. El año trabajando en el bar me había vuelto de carácter fuerte. Sabía que debía cambiar mi personalidad dócil en este entorno, sino me vería en problemas con los clientes o hasta con mis propios trabajadores. Tronando su lengua sintió el peso de mis palabras y haciendo una mueca sacó un par de billetes de su cartera y los metió en el vaso. “Te veré mañana.. quédate el cambio”. Dijo de manera sombría. Tome el dinero y lo lleve a la registradora dando un suspiro. Mañana se repetiría la misma historia sin duda. Pase la mano por mi cuello un poco cansada y tensa con la situación de Luca. No quería vetarlo del lugar, era bueno con los meseros y les daba grandes propinas, pero su actitud me comenzaba a cansar. Me sacó de mis pensamientos Melanie acercándose a la barra, una de las nuevas meseras, era una joven estudiante con mucho carisma, un poco corta de estatura pero que con su fuerte carácter lo compensaba. Tenía una gran sonrisa en su rostro cuando me pasó la hoja con la orden de una de sus mesas. “Bela la cabina ocho ordenó la botella más cara de whisky y cinco vasos”. Podía entender su emoción. La comisión por esta venta sería grande y la sacaría del problema económico que tenía en el momento. Normalmente no fraternizaba mucho con mis empleados, no por ser grosera, sino porque intentaba llevar una relación estrictamente profesional con todos. Solo ella y Nate eran la excepción. Los gastos universitarios eran elevados y sus padres no tenían mucho dinero. Me simpatizaba demasiado y es que sus colores siempre despedían un aura cálida. Solo llevaba un par de semanas de conocerla y aún así le había tomado gran cariño. Rápidamente le entregue el pedido y se fue mostrando sus aperlados dientes contenta con su venta. La noche siguió sin problemas, y cuando por fin la gente comenzó a retirarse pude tener un respiro. Me dirigí a mi oficina dejando a cargo a Nate, el bartender oficial, y comencé a trabajar en los pedidos para los proveedores del día siguiente. Una hora después, un par de toques a mi puerta llamaron mi atención. “Pase”. Dije sin dejar de ver los papeles frente a mi. “Bela, lamentó molestarte pero Luca regreso, y está preguntando por ti, Nate esta a punto de llamar a la policía pero le pedí que no lo hiciera hasta hablar contigo primero”. Murmuro Mel apenada. Suspire y me acomodé en mi silla. Demonios.. “Hiciste bien Mel, dame cinco minutos”. Cerró la puerta y después de firmar unas ordenes me levante de la silla. Apreté con mis dedos la parte superior de mi nariz a la altura de mis ojos, tratando de pensar en cómo lidiar con esta situación. Luca nunca había regresado después de cerrar su cuenta. No importaba que tan ebrio estuviera. Extraño sin duda. Camine a paso seguro, tratando de poner mi cara de furia para que supiera que no debía jugar conmigo. Debía ser dura y concisa con mi elección de palabras. Podía decir que oficialmente acabó con mi paciencia. Lo vi hablando con Nate a un lado de la barra y me estremecí, normalmente su cara deforme solo aparecía cuando me daba esa tétrica sonrisa, pero ahora no estaba riendo, estaba molesto, y su expresión me daba escalofríos. Parecía un demonio. Me acerqué un poco menos confiada, pero decidida a correrlo del lugar. “Luca a que has regresado?” Dije tranquilamente. “He soportado suficientes negativas de tu parte Bela, pero ya no más, te vi coqueteando con los clientes! No me iré de aquí hasta que aceptes salir conmigo!” Oh si, está furioso. Y algo más capto mi atención. No se fue, se había quedado observándome como un acosador.. por cuánto tiempo? Yo no coqueteaba con los clientes, sonreía amigable y eso era todo, no podía ser grosera con nadie a menos de que fuera justificado, y esta vez el se lo había ganado. “No se quien diablos te crees que eres, pero no me das órdenes, no me conoces en lo absoluto, ni yo a ti, no tengo porque aceptar la petición de un borracho, ni su equivocada opinión de cómo manejó mi bar o mi actitud hacia las personas que sirvo. Ahora te agradeceré que te vayas de aquí antes de que llame a la policía. Considérate v****o del lugar”. Su expresión era de total shock. Incluso un par de personas que ahora nos ponían atención lucían sorprendidas. Sentí que Nate se posicionó detrás mío, cerca del lugar donde escondemos la escopeta para emergencias, claramente sabía que esto se estaba saliendo de control. “No” gruñó una vez más Luca. “Te irás de aquí conmigo, o las personas que amas sufrirán las consecuencias” murmuro tan bajo que estoy segura fui la única que podía escuchar la amenaza. Sus ojos vagaron por el bar hasta posicionarse en Melanie. Y por un momento dude de si realmente era capaz de cumplir su promesa. Una mueca de satisfacción corrió por su boca al ver mi expresión. Mis manos comenzaban a temblar y ya no me sentía tan confiada. No podía proteger a Mel fuera del bar. Y si algo le pasaba? Si este hombre se atrevía a hacerle daño sería mi culpa!. Baje mi mano de la barra tomando el primer cuchillo al alcance. Solo podía imaginar el miedo que debía verse en mis ojos, no tenía opción, iría con el, a dios solo sabe dónde, y solo podía tener fe en que nada malo me ocurriera. Derrotada asentí ligeramente. Vi su mirada cambiar a una llena de l*****a, como si fuera un depredador a punto de a****r a su presa. Nate se acercó a mi mientras me daba la vuelta y sostuvo mi muñeca. “No puedes! Llamaré a la policía..” “Déjame lidiar con el, es una orden” le dije en tono seco. Nate que era un viejo lobo de mar, era el m*****o más viejo del staff. Cuando compré el bar había una cláusula de mantenerlo de bartender principal. Y no me negué, el conocía a los regulares, era excelente preparando bebidas y su experiencia había sido de mucha ayuda. Me enseño todo lo que sabía, y con el tiempo tomó una vibra protectora hacia mi. Sus colores no eran tan cálidos como los de Melanie, sin duda había áreas grises, tal vez algo de su pasado que lo atormentaba. Todos guardamos secretos. Tal vez algún día me lo contaría. Si es que sobrevivía a lo que estaba a punto de suceder. Me maldije mentalmente, cuando toque mi bolsillo t*****o recordando que tenía puesto unos leggins, mi celular lo dejé en la oficina. Esto va de mal en peor. Le di una sonrisa a Nate que debió parecer una mueca en el mejor de los casos y me solté de su agarre. Solo entonces vi que Nate tenía su atención a lo que sucedía detrás de mi. Me giré intrigada solo para ver a un par de .. súper modelos? Tenían sujetada por la espalda una de las manos de Luca, restringiendo sus movimientos, lo que le hacía poner una cara de dolor. Mientras el segundo de ellos hablaba a su oído. Vi su expresión cambiar a miedo. Y solo entonces la apariencia de demonio desapareció. Sin decir nada más el par de hombres escoltaron a Luca fuera del bar, y sentí el alivio inundar mi cuerpo. Pero ahora miles de dudas saltaban a mi mente. Debía llamar a la policía ? Quienes eran ellos? Le harían daño? Podían de algún modo culparme si mañana aparecía su c*****r en algún basurero?! El último lugar donde fue visto seguramente sería aquí.. Extrañamente no vi nada maligno emanar del aura de esos hombres, era como si fueran normales? Una voz me sacó de mis pensamientos. Masculina y segura. Sexy inclusive. “No te preocupes por el, solo lo escoltarán fuera de aquí, no te volverá a molestar, es una promesa”. Diablos. Sostuve el aliento en cuanto pose mi mirada en el extraño. Un hombre que parecía irreal, joven, devastadoramente atractivo, cabello n***o ligeramente desordenado, un tanto parecido a los otros dos súper modelos pero que debía admitir, no superaban su belleza. Unos pómulos y quijada fuerte, dientes perfectos, un acento británico tal vez? Cejas pobladas y varoniles que adornaban un par de ojos grises!

editor-pick
Dreame-Editor's pick

bc

Luther

read
14.0K
bc

Juego de Venganza de Luna Abandonada

read
165.3K
bc

Bajo el Dominio del Alpha

read
2.3K
bc

La luchadora Luna de los Trillizos

read
24.5K
bc

Me rechazaste, ¿recuerdas?

read
13.4K
bc

Boda Real

read
8.6K
bc

Instinto Salvaje

read
7.8K

Scan code to download app

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook