+MATHIS+ Salí de esa habitación antes de cometer una maldita locura. Esa chica me ofreció su virginidad. Así. Como quien te entrega un arma cargada y te dice: "Haz lo que quieras". ¿Qué hombre rechazaría eso? Nadie, supongo. Nadie que no estuviera al borde del abismo como yo. Liliane no es una niña. Es una mujer hecha y derecha, con una mente peligrosa y un cuerpo que podría hacer temblar al mismo diablo. Pero también está herida. Frágil. Y eso es lo que me detiene. Lo que me frena antes de ceder a mis propias ganas. Afuera me encuentro con Niklas, esperándome con cara de tragedia. —Vámonos —me dice, y asiento en silencio. Pero apenas damos unos pasos, no puedo evitarlo. —¿Le hablaste? —pregunta—. ¿Cómo está? Me giro hacia él con los dientes apretados. —Eres un imbécil, Niklas. ¿C

