¡Sí puedo!

1027 Words

Él soltó una risa muy, muy sexy. Esa risa que hace que te tiemble el alma y otra cosita más. Se paró de la silla y se acercó, lentamente, caminando hacia mí con una calma que me puso nerviosa. —Como quieras... mientras quede reluciente —me dijo bajito. ¿Era idea mía o eso tenía doble sentido? Su mirada bajó un microsegundo a mi escote. Ok. No era idea mía. —¿Qué cara me viste? ¿Limpiar…? —dije entrecerrando los ojos, cruzándome de brazos en medio de su consultorio. Él se quedó tranquilo, muy tranquilo. Ese tipo de tranquilidad que solo tienen los hombres guapos, con poder y bata médica. Asintió como si me estuviera pidiendo que le pasara la sal, no que fuera a trapearle el piso. —Sí —respondió como si nada—. Dime si quieres el puesto temporal o no. Me lo quedé mirando. Él, con su pei

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD