+LILIANE+ Estoy llegando a casa. Hoy pasé un día increíble con Viktor. Él… bueno, él es un chico demasiado bueno para mi vida. Me entiende. Tiene esa paciencia que nadie más tiene conmigo, ese tipo de humor ácido que solo Ana podría disfrutar sin quejarse. Y aun así, no sé por qué, siento que no basta. Que algo dentro de mí se sigue moviendo, como una espina que no deja de molestarme por dentro. Cuando entré por la puerta principal, me di cuenta de que no había nadie. Silencio total. Ni los pasos elegantes de mamá, ni las órdenes secas de papá. Solo el eco de mis propios zapatos resonando en el mármol frío. Subí las escaleras con la idea de ir directo a mi habitación, pero entonces los vi. —¡Liliane! —exclamó mi hermano, Niklas, apareciendo en lo alto de la escalera como una aparición

