Si las miradas hablaran todo se resolvería para mejor, en este caso tanto el hombre árabe, cómo Isla no dejaban de verse, uno con su mirada de seriedad bebiendo su licor de lo que parece whisky escocés; eso ella pudo detallarlo de inmediato los hombres son tan simples, como algunos tienen buen gusto, en este caso el árabe lo tenía además de la vestimenta que portaba siendo un traje blanco con camisa negra, además de zapatos n***o llevando el contraste, estaba impecable como elegante le dio un punto a favor.
Por su parte; observó su perfil con una barba con su forma bien definida, ojos avellanas claros; sin dejar de tener ese aire oscuro de hombre malo no dejando de lado su oficio de mafioso su categoría era las armas eso le beneficiaba, así que ella amplio su sonrisa de chica mala porque eso le gusta a los hombres de ese mundo.
Ambos hombres la visualizaron, pero el árabe chasqueo los dedos llamando a dos hombres de gran altura; como de aspecto de maleantes que la miraron, poniéndose delante de ella, nunca pensó que él muy idiota fuera cobarde para solo mandar a sus hombres hacer el trabajo sucio.
Entonces Isla se puso las manos en las cintura, dejando ver su escote en el área de senos, dejando a los hombres mirando en esa dirección, así que procedió hablar.
— مساء الخير أيها السادة ، اسمي ليندا أوردونيز ، وأنا مضيفتكم الليلة ( Buenas noches caballeros, mi nombre es Linda Ordóñez, y soy su anfitriona está noche) — Hablo idioma árabe, de forma suave alzando la voz, para que fuera escuchada.
Hubo un silencio, que reino todo el ambiente y más en esa zona cómoda, pero la mirada del castaño fue a ella palmeando su rodilla para que se siente.
—
حسنًا ، قم بعملك واجلس هنا. ( Bien entonces has tu trabajo y siéntate aquí ) — Hablo con sorna, pero la mirada de Isla fue de seriedad.
—
في قيادتك سيدي. ( A su orden señor. ) — dijo de forma amable, caminando hacia el hombre adulto que al sentarse puso un brazo sobre su cuello.
— Excelente preciosa. — cambio el idioma a español, viendo a su colega que estaba bebiendo, sin verlo solo elevando una mano haciendo que se dispersen sus hombres.
Estuvo más que encantada, al ver que sus guardaespaldas se dispersaron entre ellos manteniendo una distancia prudente de la zona cómoda en que se encuentran.
—
نحن بحاجة لإنهاء هذا ، سأبقى ساعة واحدة فقط وسأغادر ؛ لدي مسائل أخرى لحلها. (Necesitamos terminar esto, solo voy a estar una hora más y me retiro; tengo otros asuntos que resolver. ) — informo, en su idioma árabe, dejando que el otro asienta, sin dejar de lado beber su licor y tocar el muslo de la rubia que le acaricia su poco cabello.
— Tranquilo Kran, ya hicimos el trato ahora diviértete. — aclaró en español, para así besar el cuello de Isla que le sonrió.
— No necesito ver esto, voy al baño. — soltó gruñendo, al colocarse de pie.
— Aquí te esperamos. — fue lo último que dijo su socio, al seguir tocando el muslo de la rubia en sus piernas.
Mientras el árabe se retiró, no pasó desapercibido, para Isla ver a su objetivo que estaba sin guardia; así que al mirar a uno de sus soldados, en este caso a Mike le hizo una seña al alzar su brazo izquierdo, cosa que él hombre de color asintió procediendo a ser su trabajo.
En el momento que volvió su atención en el hombre adulto, le sonrió de forma dulce con un profundo secreto en sus ojos de matarlo por solo tocarla; pero el hombre la tomo por sorpresa al jalar su cabello para así besar sus labios dejándola atónita ese fue su momento, sin preverlo el hombre ella le hizo presión en sus muñecas tomándolo por sorpresa que dejó de besarla.
— ¿Que haces? — hablo algo extrañado, mirando sus muñecas.
— Solo relájate cariño. — susurró a su oído de forma sutil, cosa que al volverlo a ver el hombre se le fue apagando sus ojos; hasta quedarse en el sillón grande inconsciente.
Estuvo satisfecha al verlo, que se puso de pie y le dio un beso en la mejilla marcando sus rojos labios; es ahí donde giro su cuerpo saliendo de la zona privada sus pasos fueron seguros dejando a muchos hombres verla pasar y babear por la hermosura que representa, apenas vio a Zoku en su puesto le señaló con la mirada vigilar al socio dormilón del árabe enseguida acepto pasándole por un lado, ahora su mente iba por el pez gordo no desea perder está oportunidad y más si se va en una hora.
El panorama estaba en su apogeo de fiesta, cosa que ella vio a los guardias en sus esquinas sostuvo su bolso firmemente, detallo las cámaras; pero ella sacó algo de su cartera un control remoto pequeño lo pulso para tener el control de la misma seguridad de dicho club su sonrisa se amplió, pero no paro de continuar hasta llegar a los sanitarios en este caso vio el de mujeres, pero paso al lado contrario ingresando ahí vio a tres hombres, uno de ellos era Mike fingiendo orinar en los urinarios de color blanco siendo tres como también había cubículos del lado derecho para mejor privacidad.
Cuando vio a su objetivo salir de ahí y lavarse las manos, le dio la señal a Mike de actuar con un chasquido de sus dedos saliendo de su lugar para tomar, al árabe por detrás haciendo una llave en su espalda quedando inmovilizado dónde hablo alterado.
—
¡Suélteme! — grito, tratando de zafarse.
— Cállate. — le respondió Mike, devuelta dando más presión en su agarré.
El otro hombre uno de cabello no n***o flaco quedó en su sitio nervio, Isla lo noto y fue directo a él, mirándolo con extrema seriedad.
— Cuánto hasta tres y te has ido; y sin decir nada de lo que has visto porque entonces ¡tú serás el próximo Baby. — se burló, al sacar su Kunai para clavarla en su cuello sin cortarlo aún.
El hombre trago grueso en su sitio, pero asintió sudando en el proceso para ir retrocediendo sus pasos con rumbo a la salida del baño, le causo risa, pero al ver nuevamente su problema, fue directo a él para dejar claro su asunto.
— Están en serios problemas, si me hacen daño estarán muerto de por vida. — la amenaza que soltó, más bien hizo reír a Isla estando de frente a él tocando su mejilla con suavidad.
— Estás seguro de eso Kran. Porque si quiero puedo matarte y tus guardaespaldas ni enterados. — le respondió con altanería, haciendo presión en su mejilla, mientras gruñía.
Lo soltó de su cara y mando a Mike hacerlo con sus brazos, el hombre estaba limpio sin armas, eso lo pudo ver su soldado antes de tomarlo, así que ella se quitó la peluca dejando caer su cabellera negra; para ver cómo él árabe apretó los puños al reconocerla, curvando una sonrisa por dejarlo impresionado.
— ¡ Belicosa! — susurró por lo bajo, algo que ella oyó perfectamente.
— La misma la perra que el comando Turco busca como también en todo mundo. — se burló entregando su peluca a Mike que la tomo por un momento.
— Y dime ¿Qué quieres? Porque sé que el retenerme aquí no es por gusto. — argumento serio, cruzándose de brazos.
— Eres inteligente Kran, siempre al punto entonces, vamos a ser claros porque seguro tus guardias vendrán por ti. — Soltó tajante, tener su Kunai en su mano izquierda y jugando con ella al girarla.
— Habla.
Ese tono no le gustó, que lanzo su Kunai a un lado de él, clavándose en la pared detrás de dónde estaba, cosa que se tensó en su sitio.
— Yo decido cuando o no hablar; no te equivoques árabe; solo te digo que vamos a hacer un acuerdo de armas las requiero, pero debes anular tu alianza con el comando debes rechazarlos, si lo haces te daré una gran cantidad de bomba nuclear, para tu provecho. — propuso cosa que él hombre, elevo las cejas ante esa información.
Hubo un momento de silencio, que duro quince segundos para así ver en los ojos de la pelinegra que no estaba mintiendo y su propuesta la requería; era necesario para sus planes en momentos de sacar a sus enemigos, por eso se fue acercando, hasta la mujer que lo miraba sin miedo solo esperando su veredicto.
— Me gusta hacer tratos con papel escrito no de palabras; así que debemos reunirnos para finiquitar esto Belicosa. — comento y ella asintió.
— Se hará Kran; pero por ahora quiero tú palabra, anula la unión con el comando o sino ni hay acuerdo ni tampoco las bombas que tanto deseas. — dijo lo evidente, bufando el aludido.
Miro de soslayo a Mike, esperando su orden, luego miro nuevamente al árabe tocando el puente de su nariz analizando todo en su mente, estaba impaciente en su lugar; pero al oír su voz lo pudo encarar.
— De acuerdo. Tienes mi palabra de anular mi trato con ellos; pero quiero mi cargamento en una semana, espero los papeles mañana preciosa. — soltó con sorna, al tener la manos en sus bolsillos del pantalón.
— Me alegra cerrar un trato; pero el cargamento se te dará, al ver que cumpliste tu palabra mañana te llega el documento y las firmas de ambas partes, dame evidencia de la anulación sino tendrás consecuencias. — no dudo en amenazar, dejando serio al árabe.
— Maldita…
Sin verlo venir, recibió un golpe en seco en la cara por parte de afroamericano que lo hizo tocarse su boca evidenciando un corte en el mismo, iba a contestar pero ella lo detuvo con su voz.
— Error Kran debes controlar tus palabras, porque mis soldados lo odian y más si van dirigidos a mí; piensa mejor a la próxima. Ya estás al tanto dame evidencia y lo que deseas te llegará, mis clientes siempre están felices tu también puedes estarlo. — aconsejo con una sonrisa de lado, para así darse la vuelta.
Antes se puso la peluca sin tanto problema y salió por la puerta, justo Mike la siguió dejándolo completamente solo en ese sanitario. Por la mente de Kran pasaban muchas cosas, que al emprender la marcha volvió a la fiesta sus hombres estuvieron a su lado, los miro con rabia contenida que les pasó por un lado yendo rumbo a la salida de ese sitio para ir a su hotel, para preparar la evidencia de Belicosa.
Por otro lado, Isla estaba rumbo al búnker Zoku decidió estar de copiloto ignoro como estaba comiendo chicle, lo hacía de forma algo ruidosa; mientras Mike iba muy serio, es seguro que pronto tendría una conversación con él acerca del acuerdo, claro le mintió al árabe de las bombas, pero lo que no sabe su soldado es que ella tiene un cargamento guardado, sin que nadie sepa el paradero, solo un hombre lo sabe y es Liam esperaba nunca se atreviera aparecer menos a arruinar los planes porque es seguro, que estará a favor de Atticus siendo otro títere más de su comando.
Todos eso pensaba, al estar devuelta al búnker; lograron bajar al llegar e ingresaron sin problemas al estar cerca de su sistema de vigilancia uno muy bueno Zoku se quedó en su zona; Mike se fue por otro pasillo seguro a su dormitorio respiro hondo para dirigirse a descansar le tomo unos minutos abrió su puerta viendo todo apagado encendió las luces que tenía del lado derecho viendo a Omar sentado en uno de los sillones dormido la estuvo esperando, sonrió de lado solo cerro su puerta, como pudo lo saco de allí; para acostarlo en la cama, no le fue sencillo hasta que lo hizo dejándolo boca arriba, se quitó los tacones y su vestido quedando solo en bragas, los dejo en ese sillón busco una camisa de hombre que se colocaba Omar y se recostó en la cama abrazándolo, estando del lado derecho le tocó su pecho con suavidad sin dejar de verlo con total amor, porque ella lo estaba y nadie podía entenderlo, menos el hombre que tiene a su lado; esperaba que con el tiempo olvide a Teressa para así ganarse su corazón su gran preciado lev.
Suspiro por lo bajo, para así cerrar sus ojos tratando de conciliar el sueño, aún sabiendo que los problemas de su mente iban a presentarse en cualquier momento.