Él se mantuvo pensativo por unos segundos, para luego encogerse de hombros hacia mi. _Claro, no veo por qué no. _¿Lo dices de verdad? -Pregunté, sorprendida. _Sí, aún es temprano y tenemos un rango bastante alto de tiempo como para poder hacerlo sin inconvenientes de por medio.-Mencionó, observando la hora en su reloj para luego mirarme. - ¿Quieres ir ahora? Mis ojos se iluminaron al oírle. Junté mis manos debajo de mi barbilla mientras le miraba. _¿Podríamos? Él me dio una sonrisa, divertido ante mi emoción. Asintió mientras se metía dentro del auto, no sin antes dejarme la puerta del acompañante abierta para que entrara. Ambos nos metimos dentro del coche y emprendimos viaje hacia el asilo. La tardanza en el camino fue más corto de lo que realmente esperaba, y en menos de un

