Capítulo 05.

1307 Words
Escucho mi corazón retumbar en mis oídos, siento que me falta el aire, abro la boca, pero enseguida vuelvo a cerrarla, no tengo voz, ante la mirada de todos, este hombre sonríe con tanta naturalidad, disfruta ser el centro de atención, tener el control, su sonrisa ensayada rosa con lo perfecto, para mi luce tan siniestra que me eriza la piel. —¿Quién narices eres tú? —Lina suelta en un tono agrio, desintegrando el hielo, la sonrisa de este ser corrupto no desaparece al contario crece por encima de la falta de amabilidad de Lina. —Me llamo Andrew, soy el hermano de Cloe—Su voz armoniosa disuelve el ácido ambiente que Lina había creado, dejando que la sorpresa nos envuelva a todos, Ronald y Lina intercambian miradas antes de verme, estoy segura que no se lo esperaban, como yo tampoco lo esperaba—Te dije que lo solucionaría por ti, no tendrías que haber venido. —No hagas esto sin mí—Niego con la voz temblorosa, sintiendo el peso de las miradas sobre mí, sé que dejarlo en evidencia solo me traerá problemas, pero no puedo permitir que arruinen así mi vida. —Unas gracias, era lo apropiado—Me aconseja entrecerrando los ojos por un segundo, su sonrisa desaparece se encoge de hombros fingiendo desilusión, pero luego vuelve a sonreír, hipócrita, quiero desarmar esta mascara suya, pero Andrew se me adelanta—No tienes tiempo Austin te necesita. —Llévame con él por favor—Ruego, había tocado la tecla correcta para hacerme rendir, estoy en una clara desventaja, salvar a mi hermano para luego morir de hambre no suena atractivo, pero ¿Tenía otra opción? Realmente no. —El auto está afuera—Me informa borrando de golpe esa sonrisa falsa, los vellos de mi nuca se eriza vuelvo la mirada hacia Ronald quien me mira con reproche. —Esto es lo que gano por confiar en universitarias libertinas—Escupe con desdén, siento una punzada en el corazón cuando se da la vuelta dándome la espalda desaparece tras la puerta de la cocina doy un salto cuando escucho el estruendo al cerrar la puerta de un portazo. —Ahora piérdete, Babosa—Lina no me da tiempo de componerme me empuja aprovechándose de mi confusión, doy varios pasos hacia atrás, siento que no respiro, mi pecho duele, no pensé irme esta manera, no así de mi lugar seguro, mis ojos arden me siento tan agobiada, tan herida, a nadie le importa lo que me pase, salgo del café conteniendo las lágrimas, Andrew abre la puerta para mí y subo al Ford. —¡Mira lo que hiciste! —Le recrimino cuando ambos entramos al auto, mi pecho sube y baja con dificultad, mientras lucho por no echarme a llorar. —Que sensible eres Cloe—Le resta importancia encogiéndose de hombros, su indiferencia hace que me hierva la sangre, mis manos ahora hechas puños sobre mi regazo—Relájate solo sigo órdenes. —Llévame con Austin—Exijo con un grito que llena todo el silencio del auto. —Pero no tus ordenes, Cloe—Me aclara mirándome de arriba abajo con condescendencia, eso me hace sentir diminuta e incómoda. —Quiero ver a mi hermano—Pido con la voz en un hilo, tratando de tragarme el nudo que tengo en la garganta. —Date la vuelta—Me ordena con voz profunda, por un momento no me muevo y eso lo hace perder la paciencia—Debo vendarte los ojos Cloe. Sin otra opción me doy la vuelta y Andrew pone un pañuelo sobre mis ojos, ese olor a pino y almizcle llena mis fosas nasales, con los ojos vendados la tensión en mi cuerpo aumenta, esa incertidumbre crece, ¿Qué más podrían quitarme? Recuerdo las veces que Ronald me doy de su almuerzo en el café porque no me alcanzaba el dinero y cuando el dinero se esfumaba de mi escritorio él me prestaba hasta mi próxima paga, sin intereses, solo lo hacía, me duele pensar que lo he decepcionado, recuesto la espalda del asiento, levanto la cabeza para disimular algunas lágrimas rebeldes, me siento abrumada, ya quiero bajar del auto siento que mi cabeza da vueltas como si hubiéramos girado demasiadas veces hacia la derecha. —No hagas nada estúpido—Me ordena Andrew cuando el auto se detiene, me quedo inmóvil casi sin respirar cuando la puerta del auto se abre Andrew me toma del brazo guiándome para salir coche, puedo escuchar el ruido de los coches cerca de nosotros y la sensación del asfalto bajo mis pies mientras camino, aun estamos en la ciudad. —¿A dónde me llevas? —Cuestiono luego de un minuto de caminar con los ojos vendados cuando escucho el rechinar de una puerta, Andrew tira de mí de todas formas ignorando mi pregunta, me sorprendería que se molestara en contestar, escucho un clic y luego nos subimos a lo que asumo es un ascensor, cuando las puertas se cierran lo confirmo, espero inquieta el sonido que me advierten que las puertas han vuelto a abrirse y este perro vuelve a jalar hacia el corredor, a unos diez o doce paso nos detenemos y Andrew toca la puerta, solo escucho el estridente sonido al abrirse pero nadie dice una palabra este silencio me pone los pelos de punta. —Si intentas algo tú hermano duerme con los peces ¿De acuerdo Cloe? —Susurra sobre mi oído erizándome la piel, poniendo sus manos sobre mi nuca aprieta ligeramente suelto un jadeo, solo ha sido un segundo, pero ha conseguido que mi corazón cabalgue sin control, esta vez pone sus manos sobre la venda la desata dejándome ver que estamos en la habitación de Austin, me han traído a su apartamento, parpadeo algunas veces acostumbrándome a la luz que entra desde la ventana, me llevo las manos a la boca cuando mis ojos lo ven, sentado en el borde lateral de la cama esta mi hermano, corro hacia él inclinándome para estar a su altura tomando su rostro entre mis manos. —Austin, mírame por favor—Ruego cuando sus ojos se encuentran con los míos solo puedo ver el color avellana de su ojo derecho, su ojo izquierdo esta cerrado por la inflamación, examino su rostro con cuidado, mi labio inferior tiembla al ver el corte en su ceja izquierda, como esta rasguñada su mejilla y el corte sobre su pómulo derecho que ya se nota violeta. —Cloe tienes que ayudarme, estos tipos van a matarme—Me suplica con la voz acelerada poniendo sus manos temblorosas sobre las mías, una dosis de adrenalina me recorre el cuerpo, sé lo que debo hacer, miro por encima de mi hombro a Andrew que se mantiene en la puerta vigilándonos cual sabueso. —Quiero estar a solas con mi hermano—Ordeno, poniéndome de pie armándome de toda la impotencia y rabia que recorre mi cuerpo. —No obedezco tú ordenes—Me reta Andrew con esa mirada desafiante que me hace dudar un segundo, respiro profundo tratando de encontrar mi voz nuevamente. —¿No me oíste? Yo soy la prometida de tú jefe así que fuera de aquí—Repito con las manos temblorosas la única carta que se me ocurrió jugar, Andrew levanta las cejas sorprendido por mi arrebato y luego forma una sonrisa pícara poniéndome nerviosa. —Tienes 5 minutos—Concede saliendo de la habitación, suelto el aire que no sabía que estaba conteniendo, mi corazón late sin parar siento que se me va a salir, vuelvo con Austin. —¿Puedes caminar? —Cuestiono tomándolo del brazo ayudándolo a ponerse de pie. —¿En qué estás pensando Cloe? —Pregunta ansioso mirando la puerta. —Si queremos sobrevivir solo podemos huir—
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD