Regrese a casa devastado, no podía creer que la oportunidad de rescatar a mí amada se me hubiera escapado de las manos, ¿Qué se supone que debería hacer ahora? Si no podía acercarme al reino de fuego. Y no es que sus defensas fueran un impedimento infalible, estoy seguro que planeando un buen ataque podríamos vencer a sus dragones y guardias, sin embargo, el hecho de estar cerca de los volcanes nos debilitaba considerablemente haciendo de esta tarea una misión aún más complicada. Pero ciertamente no me rendiría, si bien la de ahora había sido una amarga derrota, no quería decir que fuera el fin de esta guerra, se habían atrevido a meterse con aquello que mas amaba en este mundo, lo que significaba que la guerra apenas estaba comenzando. Lo más complicado de regresar a casa con las manos

