Me asome a ver a Ailén mientras ella se quitaba la bata y comenzaba a limpiar la herida debajo del ala… “esta chica, pudo haber pedido que le llevaran unas mantas, pero decidió hacerlo con su propia ropa” ese pensamiento cruzo mi mente, no sabía si reírme o bajar tomarla entre mis brazos para jamás soltarla. Pero ya habría tiempo para eso, ahora mismo necesitaba saber que Krad estaría bien. Al salir de abajo del ala extendió las manos para pedir que la subiera, y así lo hice. Podía verla mientras examinaba minuciosamente cada parte del costado de Krad, pasando su bata sobre la herida y limpiando los restos de sangre que ahí habían quedado. Al terminar enderezo su cuerpo y con una sonrisa me hizo saber que su idea había funcionado bien, Krad ya no estaba sangrando, el peligro había pasad

