Conciliar el sueño resulto más difícil de lo que había pensado, la imagen de Ailén se asomaba una y otra vez en mi mente perturbando mi tranquilidad. Tras unas horas de intentar dormir, decidí mejor levantarme, había muchas cosas que hacer y si de todos modos no podía dormir, lo mejor sería que empezara a trabajar temprano. No tenía mucho de haber amanecido cuando salí de mi habitación, al pasar frente a la de ella, mi corazón se agitó nuevamente y deseé que ella saliera en ese instante, pero, por el silencio que se podía percibir, era un hecho que ella aun permanecía dormida… ¡dichosa! Partí de inmediato hacia las cuevas, deseaba ver como se encontraba Krad, aunque estaba seguro que no habría algún cambio demasiado notorio en las 6 horas que no lo había visto, aun así, necesitaba saber

