-¿Entonces?, ¿Si te gusta la v***a mami? - Insistía con su pregunta Gaby. -¡Pues sí!, es obvio que me fascina, si no tú no estarías aquí. - Respondía Dinora rápidamente. Gaby abría la boca y los ojos en su máxima expresión en señal de asombro, para posteriormente decir: -Jajajaja ¡Mamá!, Pues a mi también me gusta, pero, supongo que me han entrado puras vergas pequeñas. porque estoy super cerrada. - -¡Ay Gabriela!, eres muy grosera hija, quizás debemos ir al doctor. - - O quizás lo que me hace falta es una vergota así enorme, con muchas venas y gordota que no me cierre la mano cuando la agarro. - Decía Gaby. -¡Ay Dios mío con esta ni-ña!, estás muy desatada hija, ¿Estás ovulando? - -¿Se nota mami? - Respondía Gaby. -¡Mucho mi amor!, ya perdiste la vergüenza con tu propia mad

