Gaby tenía un gran atractivo visual, era joven, hermosa, y unas tetas increíblemente grandes para su edad, era imposible ocultar el tamaño de esas ubres, sin embargo, también tenía unas caderas muy pronunciadas, que costaba diferenciar de quien las había heredado, si de su madre o de su abuela. -¿Todavía te duele hija?- Le preguntaban a Gaby. -¡Sí mamá!, no puedo, apenas entra y me duele. - Contestaba Gaby. -Ay hija, ¿Y es a fuerza que quieras usar tampones? - Preguntaba la Madre de Gaby. -Pues es que son más discretos y me puedo poner bikini sin que se note que estoy en mis días. - -¿Y estas en tus días? - Preguntaba Gaby. -Ahorita no, de hecho todo lo contrario, pero, estaba tratando de usarlos y no puedo. - -Pues esto ya no es normal, dime algo cielo, ¿Ya tuviste relaciónes

