"¿Ves algo que te guste?", pregunta Lexi, girándose hacia un lado, con la pierna estirada, el pie flexionado y la mano echándose el pelo hacia atrás antes de posar sobre la cadera. Posa con un top babydoll de seda floral blanco y rosa, que no le queda ni suelto ni ajustado. Se ajusta perfectamente a su cuerpo sensual por encima y fluye por debajo con unos shorts de seda a juego que acentúan a la perfección la curva de su trasero, rematados con unas medias hasta el muslo, transparentes por debajo y con encaje por encima. "Veo todo lo que me gusta y más", le digo, con la boca salivando de hambre. "Niña, si este es el postre que mencionaste, papá está a punto de darse un festín", exclamo mientras me levanto del borde de la cama mientras Lexi se desliza hacia mí, flotando como un ángel. De

