"Shhhh... Es solo un sueño, vuelve a dormirte", me dijiste una y otra vez mientras me frotabas la mejilla con ternura y cariño. "Vuelve a dormir, princesa... Es solo un sueño... Vuelve a dormir..." Repito mientras acaricio con cariño el rostro de mi hija. "Cuando me frotaste la cara, observaste mi pecho para comprobar mi respiración... Y notaste mis lindos y pequeños pechos asomando contra mi camisa, moviéndose lentamente hacia arriba y hacia abajo con cada respiración. "Imaginé que no podrías evitarlo... No pudiste resistirte... Tenías que tocarlas... Tenías que sostenerlas, pensaste mientras deslizabas tus manos cada vez más lejos de mi mejilla... Y hasta que tu mano grande y fuerte sujetaste una de mis pequeñas y alegres tetas..." Bajo el hechizo de la fantasía de Lexi, mi mano se a

