Mi cuerpo estaba aun caliente y ligeramente húmedo por el sudor. Las sábanas empapadas con mis fluidos vaginales, pequeños restos resbalando por mis muslos; —Diosss… pero que orgasmo había experimentado, como si me hubiera sacudido un mini terremoto… era la primera vez que había logrado llegar a un clímax total. Mi cuerpo comenzaba a relajarse, dándome mucho sueño, no quería ni moverme, pero tenía que limpiar mi v****a y mi mano. utilicé las partes secas de la sábana, tomé la almohada de al lado y la coloqué en medio de mi entrepierna. Mi c******s había quedado muy sensible, la suavidad de la almohada me ayudó. Estando completamente exhausta me quedé dormida casi al instante. Al despertar, abrí los ojos y el sol ya entraba en mi habitación. La almohada seguía ahí, entre mis piernas, prác

