Jugando con mi hermana 35-1

713 Words

Me desperté con el sirimiri golpeando la trampilla mal cerrada, ese sonido constante que ya se había convertido en el fondo de nuestra vida en San Sebastián. Dentro de la tienda de campaña que habíamos montado sobre la cama el aire estaba más seco y menos frío; el techo inclinado del ático nos obligaba a estar agachados en los bordes, pero la tienda nos salvaba de las goteras y del viento que se colaba por las rendijas. Marta dormía a mi lado, su respiración profunda, el cuerpo musculado relajado bajo las mantas. Estaba con la regla, así que solo nos abrazábamos, piel con piel, sin ir más allá. Era nuestra forma de recordarnos que seguíamos siendo nosotros, a pesar de todo. Miré el reloj del móvil: 7:15. El tercer día de trabajo en el Gobierno Civil. Saqué un porro del escondrijo y le di

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD