-¡¿Es que Dios me odia?! ¡¿Me encargo de limpiar el planeta y así me paga?! -exclamé- -Tranquila, preciosa, no es tan malo. -¡No me llames preciosa! Y... ¿Que no es malo? ¿En serio? Voy a matarte. -Es tu trabajo, no querrás quedar mal ante tu padre, ¿o si? O peor. Hacer quedar mal a la agencia... -Maldito McGee. Nos pasamos la hora de salida discutiendo porque él quería salir esta tarde y yo tenía una cita con Ian Coulson, un chico que entrenaba para entrar a la agencia, MUY LINDO. Iba a ir al cine con él. Pero, cómo no, Kaidan McPuto interfiriendo en mis planes. -Ya saldrás con ese otro día. -¡No, no lo haré! -Como sea. Hoy a las seis en mi casa. No te demores. -rodé los ojos y me subí a mi auto, las chicas me esperaban allí dentro- -Ese Ian Coulson que me mostraste está que arde

