Cuando me acerqué, agarré su brazo, lo puse en la altura correcta, agarré su otra mano (el muy tarado estaba usando una sola) y la puse en donde tiene que ser. Estiré un poco su brazo, ya que estaba muy flexionado y enderecé su espalda porque un poco mas y no se parecía al jorobado de la película. Un jorobado muy sexy. ¡CÁLLATE JEMMA! Sacudí mi cabeza para sacar esos pensamientos impuros de mi mente y seguí por separar sus pies con el mío. -¿Con que pierna te apoyas? -pregunté- -La derecha -subí la vista, ya que lo sentí muy cerca, y estaba mirándome fijamente. Me quedé unos segundos mirando el lindo color de sus ojos, desvié mi mirada y me concentré en seguir instruyéndolo- -Entonces esa pierna va atrás. -le solté los brazos y me fui para atrás- Dispara. -disparó dos veces, una falló

