James Collins. —Te amo señor Bolitas, siempre estaremos juntos— dice y procede a besar su cabeza. Diablos por un momento me encantaría ser ese conejo. Algo se movió dentro de mí al ver sus ojos llenos de tristeza cuando dijo que era lo único que le quedaba de su madre. Se podría decir que el verde en tales se apagó, sus pupilas se volvieron más pequeñas de lo normal confirmando lo que sospechaba. Pero descarté ese sentimiento de inmediato, ella sólo me tiene que tener a mí, solo me tiene que necesitar a mi A mí, a mí, a mí, a mí. Sólo yo, sólo yo, sólo yo. Necesito quitarle todo lo que le recuerde a su familia, a su madre, a su padre, su vida entera debo ser yo. Adara solo debe tenerme en cuenta a mí, sé que tarde o temprano voy a lograr tenerla solo para mí, su mundo entero voy a s

