CAPITULO 16 Cuando Ángel bajó del auto se dirigió a la casa y su mamá estaba al pie de la puerta con lágrimas en los ojos. No era una mujer vieja, pero las condiciones en las que vivían la hacían ver más desgastada de lo que debía. -Mi Ángel, ¿dónde estabas? —dijo la mujer rompiendo en llanto. -Madre, perdóname. Como te dije antes de irme, iría a ver el combate entre el Alfa Kharvek y la Alfa Viuda del Norte y me demoré más de lo que pensaba. ¿Cómo están ustedes? ¿Dónde están los gemelos? Ronal se aclaró la garganta detrás de Ángel y este volteó y le dijo: -Disculpe mis modales, Beta. Ella es Diana, mi madre. Madre, te presento al Beta Ronal del territorio del Norte. La madre de Ángel lucía sorprendida al ver al hombre que lo acompañaba. Sus ropas eran sencillas, pero su estirpe era

