CAPITULO 15 Ángel esperaba sentado frente al escritorio de Ronal. Este se demoró un poco y luego llegó de nuevo a la oficina y le dijo que lo siguiera. Ambos entraron a la oficina de Neriam, quien lucía enfadada a simple vista y estaba con unos documentos en mano sin mirarlos. Ángel rompió el silencio y dijo: -Buenos días, Alfa. Neriam levantó la vista y asintió con la cabeza en respuesta. Ronal caminó hacia el escritorio de Neriam y le dio un documento que llevaba en la mano, luego le hizo seña a Ángel para que se acercara y le entregó también unos documentos, y le dijo: -Léelo detenidamente, es el contrato. Ángel lo tomó y preguntó a Ronal: -¿Todas las cláusulas están aquí? -Sí —respondió Ronal. -Está bien, confío en ustedes. Si me das un bolígrafo lo firmaré. Neriam, sin mir

