CAPITULO 23 Neriam había despertado, pero el Norte ya se había preparado para verla caer. El Consejo había sostenido reuniones en secreto para decidir quién tomaría el control del Señorío del Norte tras la supuesta muerte de Neriam. Sin embargo, cuando la noticia de su recuperación se esparció, comenzaron a tejerse nuevas tretas en su contra. Neriam estaba recostada en su cama, en la casa de la manada. Ya habían pasado cuatro días desde que intentaron envenenarla y, gracias al conocimiento de Ángel, había sobrevivido. Aun así, su corazón se sentía abatido al pensar que Gabriel también habría podido vivir si Ángel hubiese estado ya en el Norte. El sonido de la puerta la sacó de sus pensamientos. Un suave golpe anunció la presencia de alguien al otro lado. —¿Puedo entrar? —preguntó Móni

