Capítulo 17 Neriam estaba en su oficina, pero no podía concentrarse en su trabajo; se sentía sofocada e inquieta. Miró el reloj y ya eran más de la una de la tarde, y Ronal no se había comunicado con ella. Él había dicho que cuando viniera de regreso en el avión la llamaría, pero aún no lo había hecho, y ella sentía una presión en su pecho. —¿Dónde estás, Ronal?, ¿por qué no te comunicas? De pronto el teléfono sonó. Ella estaba mirando por la ventana en la lejanía y, al oírlo, corrió al escritorio. —Ronal. —Sí, Mi Señora, veo que estaba esperando mi llamada. —¿Cómo estás?, ¿dónde está Ángel? —Mi Señora, lamentablemente ocurrió un enfrentamiento en el Valle de la Luna donde Ángel… Neriam no lo dejó terminar la palabra y dijo con terror evidente: —¿Ángel murió? —No, Señora. Ángel

