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823 Words
"No te quiero como algo temporal, te quiero como algo permanente, que no te vayas, que no me vaya, que te quedes, que nos quedemos." Tumblr. Me quité los tacones en cuanto puse un pie dentro del departamento. Aún no puedo creer que me hayan dejado vivir en un departamento junto a Alex... ¿Qué padre normal deja que su hija adolescente viva con su pareja? Ninguno en su sano juicio, Pero no me quejo. —Señorita Jones... ¿No quiere disfrutar de sus últimos días antes de llamarse Brook McVey?-Negué con la cabeza divertida y él me agarro de la cintura— ¿No quieres disfrutar de la noche de bodas? —No es nuestra noche de bodas...es la de mi hermana—Él sonrió y empezó a caminar conmigo de espaldas. Pasé mis frías manos por detrás de su cuello acercándolo más a mí. Acerqué mis labios a los de él y dejé un suave beso antes de soltarlo. Sus manos viajaron a ambos lados de mi cadera levantándome para enredar mis piernas en su cintura. Mis manos agarraron las hebras de su cabello con fuerza tirando de él. Un gruñido salió de su garganta. Chocó contra un mueble mientras iba avanzando conmigo en su cintura. Abrió a tientas la puerta del cuarto y la cerró para luego apoyarme en ella. —Odio cuando haces eso—Soltó con voz ronca. Con mi mano coloqué hacia atrás su cabello y lo quedé mirando a los ojos. Alex inclinó un poco su cabeza y acercó sus labios a mi cuello. Dejo un pequeño beso haciendo que inhale y exhale con más velocidad. Pasó su lengua y yo cerré los ojos tragando saliva. Solté un jadeo. Alex colocó sus manos en el cierre del vestido y lo bajó, me colocó sobre el suelo y este cayó. Bajé la cabeza y me quedé mirando el suelo, Él puso sus manos en mis mejillas y me hizo levantar la cabeza para mirarlo. —Eres la chica...más hermosa...que he visto—Desabroché su camisa y lo empujé hasta que cayó de espalda a la cama. —Y tú el más guapo—Quité el broche de su cinturón y bajé sus pantalones haciéndolo quedar en bóxers. Me giró haciéndome quedar debajo y empezó a besar mi cuello para después hacerme cosquillas— ¡Alex! — ¡Brook!—Él soltó una carcajada. Me acerqué a sus labios y lo besé para después morderlo y que él suelte una queja—¡Me duele! Solté una risa escabullendo me debajo de él y agarré una almohada para estrellarla en su cabeza. Él se quedó echado y luego agarré una almohada y me golpeó con ella también. Pronto nos envolvimos en una guerra de almohadas que parecía no tener fin. — ¡Para, Alex!—Él negó con la cabeza y me tiró de espaldas para empezar a soplar sobre mi estómago y hacer cosquillas con sus manos—De...ten...te —Te amo, copo de nieve—Quitó las plumas que habían caído de la almohada y acomodó mi cabello—Te amo...mucho. Sonreí y me abrace a su cuello—No más de lo que yo te amo. — ¿Sabes qué día es hoy?—Él agarro mi mano y dejó un beso en el dorso. Yo negué y él se puso serio para luego rodar los ojos—Hoy...cumplimos 16 meses de estar juntos. —Claro que lo se Alex—Él se dio vuelta y quedó tendido a mi lado. Agarró mi mano y empezó a jugar con mis dedos. —Mañana tengo una pelea...—Cerré los ojos—Sé que ya no te gusta que pelee pero... —Alex... ¿No lo entiendes? Ya no estás en la liga de menores...esto es con los mayores. ¿Vas a pelear contra uno de veinticinco? No dudo de que seas bueno peleando amor...Pero ellos... —Brook...es lo que quiero hacer—Me giré hacia él. — ¿Eso es lo que quieres? ¿Tenerme todas tus peleas angustiada sin saber si saldrás vivo o no? ¿Eso quieres?—Él negó con la cabeza. —Es lo único que sé hacer, Brook. Con eso pago este departamento...con eso vivo, Yo vivo del dinero de las peleas—Agarré su rostro. —Alex...tú eres bueno para muchas cosas y no sólo para pelear. —Acerqué mi frente a la de él—Yo no quiero que te pase nada —Te prometo que no me va a pasar nada Brook. Te prometo que después de cada pelea iré por ti y te estrecharé entre mis brazos recordándote que siempre estaré contigo...pero si no estás en esa pelea de mañana...no podré ganar—Colocó un puchero y dejó un pequeño beso sobre mi boca. —Iré...pero si dejas que te pongan tan solo un dedo encima…—Él negó y me abrazó. —Nada...no me golpearán—Besó toda mi cara haciéndome reír—¿Te dije que eres la mejor novia del mundo entero? —Algunas veces—Besó mi mejilla y sacó las plumas que aún estaban sobre la cama para poder ir a dormir. Apoyé mi cabeza en su pecho y dejé un beso antes de cerrar los ojos para ambos ir a dormir.
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