Ese día, yo recién había salido del baño. Entonces la miré, ella no se avergonzó, caminó hacia mi, su escote estaba más abajo, claramente vi señales de que ella quería comer el pimpollo, yo tenía meses sin nada de nada, todo por la atolondrada novia que había elegido, imagina, no me había dado a probar nada de nada. Y he aquí estaba su madre sirviéndome semejante suculento cuerpo de infarto.
Por supuesto, yo debía saltar la barda, evitar a toda costa saborear ese cuerpo madurito, pero exquisito.
Se precipitó hacia mi, sus labios rojos me invitaban a pegarle un mordisco. Ella dijo casi en un susurro.
—Mi hija te descuida tanto, yo haré esto en nombre del amor que le tengo a ella, para que así no busques a otra mujer y no la abandones y todo quede en familia.
No hubo sexo con penetración, pero que es eso cuando ella me supo chupar las bolas y mi amigo quedó extasiado.
Al salir de la habitación, supe que se había encontrado con su hija Jess, o sea, Jess es demasiado inocente, no se percató de nada de lo que había pasado entre los dos.
Cualquier otra persona en lugar de Jess se hubiera dado cuenta acerca de lo que acababa de pasar, pero Jess no. Su intención tan inocente me molestaba, incluso su pureza, a mí me gusta una mujer que sea atrevida, así como Yadira su madre, aunque pensando bien en ellas, no se parecen en nada.
Ahora que Jess no me permitía tocarla, me valió un rábano, pues empecé a acostarme con su madre, si no supiera que Yadira era la madre de Jess, creería que era la madrastra, ella empezó a seguirme hasta donde estábamos estudiando, le decía a mi futuro suegro que iría de vacaciones, o de compras, así paulatinamente nuestra relación se concretó aún mas, ella era fogosa, me dejaba muy satisfecho con nuestros encuentros fortuitos, y ya no siendo suficiente con esos encuentros, ella empezó a pedirme que abandonara a Jess, yo no estaba tan seguro de dejarla, pues aunque veía a Jess como un negocio redondo, ella me atraía.
Claro, yo sabía que eso era una locura, pues podía casarme con Jess y podía tener todo el dinero y la posición que pudiera soñar.
Entonces Yadira empezó a enviarme fotos de los dos teniendo sexo explícito, era un hambre que tenía, lo que mostraba esos videos y fotos que me haría perder todo, tuve miedo, realmente no sé si mi miedo era perder a Jess o lo que yo había ganado con ella, prácticamente tenía ganado todo, traía a mi suegro comiendo de mi mano, hasta me llamaba hijo.
Al final, la tentación me había hecho sucumbir ante Yadira, "ay Yadira, mujer hermosa, pero llena de calamidad, yo había caído en su trampa"
Yo era el cazador cazado, vaya historia la mía, tendría que dejar a Jess, después de todo, si hacia lo que la madre de Jess quería, iría a tener el dinero de ella y estaría comiendo su coño tan riquísimo hasta donde el cuerpo aguante, después de todo, no estaría perdido todo.
Un día de tantos, me fui de la universidad de Harvard, me faltaba solo un semestre, ante todo esto, no tuve cara para despedirme de Jess y la dejé, por primera vez quería realmente que ella no me amara, así no sufriría, había pensado en ella con abatimiento.
Jess era una persona fuerte, ella saldría adelante, pensé, pero la hiena que tiene por madre, era una cosa, era verdad que yo creía que Satanás me hizo a mi, pero no, yo solo tomé el camino más fácil para salir adelante, cuando todo este tiempo Dios me había dado todo para ser un hombre bueno y exitoso, tenía la inteligencia y el valor para cambiar mi destino, pero salté la barda, caí en el huerto del Edén y tomé el fruto prohibido.
[ ... ]
Jess
No quiero decir que no me afectó la inesperada partida de Scott, después de todo éramos "novios" lloré un poco, usualmente yo no lloraba, siempre que tuviera algo que me doliera, lo enterraba en el fondo de mi corazón, por si fuera poco, unos dos meces después que Scott desapareciera, mi madre le pidió el divorcio a mi Padre, ya saben cómo sufrió este hombre por ella, tenía solo 52 años.
Todo su ego se vino abajo, su sonrisa desapareció, él me dijo :
—Hija, somos padre e hija, a ámbos nos han abandonado. Yo le susurré.
—"Si al menos conviviste con ella 22 largos años. —Yo supe que mi padre se casó con mi madre y el mismo año ella había quedado embarazada, así que 21+1 del año de embarazo, eran 22 años juntos.
—No es fácil padre, pero te repondrás. —quise ayudar a sentirse bien.
Papá asintió, pero yo sabía que él estaba tratando de ser fuerte, aunque por dentro su corazón lo estén apretando tan fuerte que hasta este sangrando.
Pasó un año mas después del divorcio de mis padres, él estaba sobrellevando su dolor, en cambio yo me enterré de lleno a mi carrera, era una arquitecto osada, había pasado ya un tiempo, me dijo mi padre.
—Jess quisiera hablar contigo esta noche. Se trata de nuestra familia —fruncí mis cejas pobladas.
—¿De que se trata papá? —pregunté.
—Vuelve al país, regresa a casa —ordenó mi padre, su voz sonaba triste.
—Esta bien papá. —respondí con algo de preocupación, ya desde que se divorció con mamá ya había pasado casi año y medio, siempre lo noté triste y demacrado.
Así que siempre estuve pendiente de mi padre, ya que nos teníamos el uno al otro.
De mi Madre, ni las señas, quitó a mi Padre la mitad de la fortuna, después se esfumó en el aire. Nunca lo hubiera esperado algo así de ella, pero era la realidad.
¿Qué será lo que mi padre tendrá que hablar conmigo? Últimamente nada me sorprende de la vida.
Sigamos para más descubrimiento...