Capítulo 15: Cada momento con Erick.
Erick
Estoy exhausto de tanto trabajo y los últimos 3 meses han sido muy arrasadores.
Con la luz del sol atravesando la ventana, siento como me pega en la cara. Abro lentamente los ojos, con movimientos leves me levanto de la cama, desnudo, a la vez me estiro y me pongo el bóxer que deje tirado anoche en el suelo.
Veo la atractiva figura de mi chica en mi cama, y ya pudiendo decir que es mía.
--->Solo falta morderla, porque así marcan los lobos a sus lunas.
Me rio para mis adentros, ante ese pensamiento que provino de muchas películas de hombre lobos, vampiros y tritones.
Yendo al baño a cepillarme, peinarme, termino de vestirme y deposito un beso sobre la frente de Olga.
Paso a ver como esta Naomi, la veo dormida, en una posición muy graciosa, no aguanto, le doy un beso en su frente.
Me dirijo hacia la cocina y me percato de que son las 6:35 a.m., una hora excelente para ir a correr, sin embargo tomo una manzana, para no tener el estómago vacío.
Al salir de la casa, siento el aire frio de la mañana golpeándome en la cara, la calle está sola.
-Aunque debo considerar que vivo en unas residencias.-Lo digo en voz baja para mi reflexión.
Me estiro de nuevo, para evitar cualquier calambre o algún otro percance mientras que corro y me echo andar.
Sintiendo como mi ritmo cardiaco sube a la vez siento que cada pisada toma más fuerza.
Estas residencias viven demasiadas “Sugar mommys” por decirlo de algún modo, y aparte de sentir, sé que me están viendo, volteo para ver de quién es la filosa mirada, acerté es de una mujer de 45 años, creo que se llamaba Shira, esta me guiña el ojo.
¡PUM!
-Agh.- Gruño al sentir dolor en mi frente.
Acabo de tropezarme con un poste.
-¿Chico, le ayudo?. -Se acerca Shira con preocupación.
-Eh… No gracias estoy bien.- Afirmo pero creo que es otra vieja insinuadora.
-¿Seguro?, es que se escuchó muy duro.- Lo dice con un tono muy ronco.
--->Oh, no.
-No, gracias.- Salgo corriendo antes de que pueda decir una palabra.
Sigo corriendo, pero me detengo de repente al ver a Zayn, parece que está conversando calurosamente con alguien por teléfono. Me acerco para escuchar más de cerca.
Zayn: Lo tengo bajo control.
¿?: Es mejor que lo tengas o ya sabes las consecuencias.
Zayn: Lo sé, te amo, adiós.
Decido irme porque no se siente bien escuchar las conversaciones de los demás pero con él es diferente, todo lo que rodea a Zayn es peligroso.
Regresando a casa, me quito lo que traigo puesto y me meto a bañar, el agua caliente recorriendo mi cuerpo esculpido se siente genial, pero cuando estoy por acabar, entra alguien al baño.
-¿Quién es?.- Pregunto preocupado.
-Yo…( Bosteza)… Olga.- Se queda en silencio, haciendo sus necesidades.
-¿Qué vas hacer hoy, cariño?.- Pregunto con una voz alegre de que se haya despertado.
-Voy de compras, hay que…( Otro bostezo)… llenar otra vez la nevera.- Suena algo agotada
--->Mmm, me pregunto ¿por qué?.
Trato de no reírme pero se me sale.
-¿De qué te ríes Erick?.- Pregunta con un todo muy serio.
-De… (Busca una excusa)… suenas cansada.-
--->Estúpido, ¿Por qué siempre eres honesto con ella?. Me riño mentalmente.
-Por ti.- Suena calmada, eso me relaja.
-¿Ya se, te alistas a las 2:00 p.m.?. Pregunto emocionado por el choque de pensamiento, derivados de ¿Qué vamos hacer hoy?.-
-¿Formal o informal?.- Pregunta alegre, esa emoción me empuja y me hace feliz.
Termino y deslizo el vidrio empañado para verla mejor. Me acerco y la acorralo sentada.
--->Sé que no es lo más cómodo pero me gusta ella en todas sus formas.
Viendo como ella se sorprende, me rio un poco.
-Tranquila no haremos nada malo, ahora solo…(Me acerco a su oído para susúrrale)… Quería decirte así que hoy llevaré a mi novia a una cita.- La tomo por la barbilla y la beso, sintiendo sus labios calientes, con los míos frio, se cómo ella se estremece y yo también, cada caricia, es más reconfortante que la anterior, mordiéndole el labio inferior.
-Necesitaba mi beso de buenos días.- Le vuelvo a besar. Finalmente le doy un beso en el cuello.
Saliendo del baño, me consigo a Nao con unas ojeras terribles, me le acerco a ella.
-¿Estas bien. Nao?.-Pregunto por miedo a la respuesta.
-Sí, solo que no dormí muy bien anoche.- Me mira tratando de tranquilizarme pero no lo logra.
-¿Hicimos mucho ruido anoche?. -Pregunto inquieto.
-No, tranquilo, no es eso, de todos modos no me molesta ni mucho menos me avergonzaría sus gemidos, solo que anoche le di muchas vueltas a lo que paso anoche con Zayn y el señor que no conozco.- Me toma de la mano para no explotar en preocupación lo que lo logra.
-Bien, si necesitas alguna explicación, aquí estoy.- Comprendo su preocupación pero sé que por ahora no es necesaria.
-Podemos hablar de esto y de otras cosas más tarde.- Se para y agarra una manzana, dirigiéndose a las escaleras.
-¡Espera!.- La detengo antes de que se me escape.
-¿Otras cosas?.-Pregunto invadido por todo la curiosidad del mundo.
-Exacto pero ve a vestirme.- Me sonríe tiernamente y la dejo irse.
Termino de ponerme el flux azul oscuro, pero esta vez no llevaré corbata.
-¿No vas a desayunar?.- Pregunta Olga cocinando un no sé qué.
-Bueno, sí, ¡si voy a desayunar!. -Termino aceptando la invitación de Olga, me siento en la isla frente de ella, puedo apreciar cómo se mueve al ritmo de la canción You de Troye Silvan y Tate Mcrae. Termina de cocinar.
-¿Quieres que te ayude a servir?.- Le pregunto con una mira seductora, la cual me rechaza ya que menea la cabeza en señal de un no.
-Cariño, ya está listo.- Me anuncia Olga con una sonrisa tierna.
Son tostadas con huevos revueltos, unos tocinos, jugo de naranja, ensalada de frutas.
-¡Olga!.-Sonrió al ver tal obra de arte ante mis ojos.
-Todos esos colores, Wao, ya pareces Picasso -Sonrió hasta mostrar mis caninos.
-Ah, ya Erick no es para tanto.- Me riñe ante mis halagos.
-Sí, si es para tanto lo preparaste tú.- Arqueo una ceja y sonrió, me hago el seductor quiero ver como se sonroja.
-Agh.- Gruñe lo he logrado, ha volteado, puedo apreciar sus orejas totalmente rojas. Carcajeo un poco, comienzo a disgustar todo lo que hay en el plato.
-Oh, ya son las 7:55 a.m. voy algo tarde.- Me apresuro, todo todas ms cosas y le planto un beso de despedida a Olga.
-¡Ciao, Nao!.- Grito.
-¡Ciao, Erick!.- Me devuelve el grito.
Le lanzo un último beso en el aire a Olga y entro al carro.
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Estando al frente del edificio de mi empresa me arreglo el cabello y mi saco, entro veo a Martha la recepcionista.
-Buenos días Martha, ¿hay correspondencia para mí?.- Pregunto de buena manera.
-Eh…eh…Si, si hay Sr. Erick. Tenga.- Me da algunas cuantas cartas.
-Gracias.-Sonrió amablemente. Ella se muerde el labio.
--->Lo siento princesa, este cuerazo ya tiene dueña.
Me rio ante ese pensamiento, llego a mi despacho.
Acomodo los papeles y las carpetas en orden alfabético pero me percato que una de las cartas que me dio Martha está en alemán y eso es una mala señal.
Ya que las cuestiones de gran importancia, si se quieren comunicar a alguien de la familia se le escribe explícitamente en alemán.
---> Creo que esos 2 años en Berlín me van a servir.
Abro la carta, con los nervios de punta la empiezo a leer:
“Querido señor Erick Anthonyson. Se le informa por medio de la presente, que se tiene que cumplir lo escrito en las escrituras antiguas de las dos casas Black y Anthonyson. Como ya sabe no es primera vez que esas dos casas se unan y cuando sucede se tienen que volver a unir.Sí no quiere inconvenientes es mejor que arregle las cosas.” Sin más nada que advertir. Sr.Black. --->Oh,no.
Esto no es nada bueno, dejo las cosas de la empresa a un lado y llamo a mi mamá.
Yo: Alo, ¿Mamá?.
Mamá: Si, hijo.
Yo: Acabo de recibir la carta de la discordia.
Mamá: Oh, no puede ser, sabía que esto iba a suceder pero no tan pronto.
Yo: Lo sé.
Mamá: Yo me encargo, no te preocupes.
Yo: Lo dejo en tus manos.
Mamá: Te amo.
Yo: Yo también.
Tras colgar tomo un suspiro.
Toc, toc, toc.
-Buenos días Sr. Erick, aquí le tengo unos documentos referentes a la inversión número 10013.- Me dice Joy con una pequeña sonrisa.
-Gracias.- Le devuelvo una sonrisa.
-¿Sabes cómo puedes devolverme el favor?.- Me pregunta sigilosa, yo me dirijo hacia el balcón he intento evadirla.
-Solo pregúntame. Me suplica.
--->Pero, ya habíamos hablado de esto, ella dijo que no pasaba nada.
-Joy, no tengo tiempo para estas cosas, te puedes retirar.- Le ordeno.
-Como usted diga.- Se aleja. Pero presiento que nada bueno pasará.
Sigo con mis cosas, arreglando documentación, resolviendo cabos sueltos de la empresa.
-Qué aburrido es estar aquí.- Mascullo para mí mismo, en realidad todo esta resulto aquí, solamente me encargo de que la empresa no sea estafada o de los empleados se sientan cómodos.
En realidad es muy aburrido dirigir una franquicia de cafeterías y no bebas café.
--->Irónico, ¿no?.
Hago una llamada a un viejo amigo, quiere que esta tarde y noche sea especial para Olga.
En realidad siendo sincero Olga ha sido la única mujer que me emociona ver cada mañana o sentirla todas las noches.
Quiero retribuirle todo lo que siento por ella, levantarme todas las mañanas y ver qué tan afortunado soy nada más por el simple hecho de que la conocí.
--->Es magnífico.
Yo: Hola Tay, ¿aun tienes ese parque de atracciones?.
Tay: Por supuesto. Que, ¿Vas a cobrarme la de aquella vez?.
Yo: Si, te parece hoy a las 6:00 p.m.
Tay: Perfecto.
Yo: Gracias.
Todo va saliendo según el plan, y eso que lo hice esta mañana.
Uno aprende a calcular rápido estando en esta empresa, lo mejor que me ha hecho.
Ya es hora de irme, me despido de algunos empleados, sin embargo siento que alguien me acuchilla con la mirada así que volteo.
--->No es nadie, capaz solo es… la ansiedad por la cita. Trato de convencerme que son cosas mías pero no es difícil.
Salgo y me monto en el carro, conduciendo efectivamente, me percato que un BMW n***o me sigue y trato de perderlo pero parece que el conductor es de la mafia porque es buenísimo.
Llamo a Lucas.
Lucas: Diga Sr. Anthonyson.
Yo: Luc, me están siguiendo necesito que los desvíes.
Lucas: Entendido.