Capítulo 14: Confusiones.
Naomi
Estoy de frente a Zión quien busca una explicación seria.
-No te voy a mentir, perdí mi sostén Eugene me ayudo a buscar uno al cuarto de su hermana, me estaba amarrando el sostén cuando nos viste y por esto mismo nos fuimos de tu vista. -Se me declaro, me pidió un beso se lo di. Me sacaste del agua y me trajiste hasta acá.
-Me siento traicionado. -Me mira haciendo un puchero.
-Como yo. Aunque esto no fue por venganza si no por lastima.-
-A él jamás le tengas lastima, ha tenido más novias que yo. -Me riñe Zión.
-¿Y ahora?.- Pregunto con los brazos cruzados.
-Te borraré el beso que te dio.-
-¡Qué!.-
Me besa apasionadamente, como la primera vez cada roce, cada caricia que se dan nuestros labios, me recuerda el deseo que siento por él, sus labios devoran a los míos intensamente, su lengua me pide pasar lo que yo acepto, juguetea con la mía recorremos nuestras bocas dándonos deseo y pasión que estaban reguardados en nuestros corazones.
-No, no puedo hacer esto más.- Pongo una mano en su pecho.
-¿Qué?. -Se despega de mí de mala gana.
-Estoy en un cuadrado amoroso con ustedes y no sé qué hacer.-
-Besarme, luego me encargaré de ellos. Por cierto quien es él segundo.- Pregunta con una ceja arqueada.
-Harry.- Digo sin rodeos.
-Me encargaré de ellos, solo bésame a mí y a nadie más.- Me exige.
-Esto no es correcto.- Le riño.
-¿Quién está aquí ahora?.- Pregunta con seriedad.
-Tú.-
-¿De quién estas enamorada?.- Pregunta con cierta picardía.
-De ti.-
-¿Te estoy obligando decir que de mí?.-
-Eh…Si.- Carcajeo un poco.
-¿Qué sientes por Harry?.-
-No lo quiero perder como amigo pero no estoy enamorada de él, pero tampoco quiero romperle el corazón. -
-Bien,¿ y por Eugene?.-
-Sentí lastima al ver sus ojos, por eso se lo di.-
-Bien, ¿Qué quieres hacer ahora?. -La ansiedad se le sale por los poros.
-Besarte.- Sonrió complacida al revelar lo que siento con él.
-Pero primero…(Se rodilla frente a mi)… Naomi, ¿quieres ser mi novia?. -Pregunta con esos hermosos ojos color almendra.
Aceptando mi posible futuro acepto, robándole un beso a Zión.
Jamás pensé que me enamoraría de un chico al que me beso solo porque lastime su ego. Cargándome en brazos Zión me lleva a un lugar desconocido.
-¿A dónde me llevas?.- Pregunto algo enojada.
-A mi habitación. -Afirma contento.
-¿Qué?.- Pregunto con el enojo llenándome el ser.
-¿Qué pasa, no te gusta a dónde vamos?.- Pregunta ridiculizado.
-No soy una chica fácil, ¡Suéltame!, me gustas pero no te acostaras conmigo.- Grito intentándome zafar de él.
-¡Hey!.- Grita Harry viendo la escena.
--->Lo que me faltaba.
Me toma en sus brazos y me aleja rápidamente de Zión.
-Harry, ¿Qué estás haciendo?.- Pregunto sintiendo como las orejas se me prenden en llamas.
-Te alejo del pervertido.-Dice sin quitar la mirada de su carro.
-Pero es mi novio.- Frunzo el ceño.
-No lo es.- Lo niega.
-Sí, lo es.-
-Naa, solo es tu primer romance.- Sonríe al decirlo.
-s**t, we here go again. (Mierda aquí vamos de Nuevo), -Mascullo.
-Yes, my Darling. -(Si mi cariño).Me responde muy divertido.
Depositándome en el asiento del copiloto intento irme pero ya es muy tarde.
Veo como Zión correr hacia nosotros pero Harry pone en marcha el carro.
-¿Hacia dónde me secuestras?.- Pregunto poniéndome el cinturón de seguridad. Una mujer prevenida vale por dos.
-Aun sitio muy hermoso, sabes que no haré algo que no quieras.- Me responde muy carismático. Lo que me sonroja.
-Hay algo que quiero que sepas primero.- Me está advirtiendo de algo serio ya que veo como aprieta el volante y tensa su mandíbula.
-Nada más puedo estar con una sola persona, si es lo que quieres saber.- Me apresuro en aclarar.
-No es lo que parece.- Arquea una ceja con una sonrisa de lado.
-Bueno en eso tienes razón, no es por excusarme pero no se manejar las cosas románticas y menos cuadrados amorosos.-
-¿Cuadrado?.- Restituye la palabra que acabo de decir.
-Sí, Eugene también es parte del grupo.- Lo digo en un tono frío para darle menor importancia.
-Me encargaré de él.-
-Eso también lo dijo Zión, pero él es el menor de los problemas.- Aseguro.
-Bueno si lo dices.- Se encoje de hombros.
Llegamos a un lugar muy encantador, abierto, con personas caminando, en particular había una tienda que parecía antigua pero renovada, por deducción vendían collares, amuletos, cosas de supersticiones.
-Aquí es, te tengo una sorpresa increíble.- Sonríe de oreja a oreja como si en su mirada guardará un misterio.
-Hey, ¿Qué estas ocultándome Harry?. -Pregunto confundida y con la curiosidad matándome le sigo hasta una banca cerca de la tiendita.
-Toma.- Me muestra un pequeño brazalete muy elegante pero por su aspecto se ve duradero.
-¿Sabes?, Existe una maldición en “la primavera” aquí en Holanda.- Me dice sin quitar su vista de mis ojos.
-¿Eh?, ¿Una maldición?.- Pregunto anonada de sus palabras.
-Las parejas que en “la primavera” se intercambian regalos en menos de un año al declararse juntas, quedarán firmemente conectadas hasta conseguir a nuestra flama gemela.- Sonríe hasta mostrar sus caninos.
--->Debo decir que sus dientes son hermosos, casi como unas perlas.
-Firmemente conectados…mmm… Qué maldición más bonita.- Afirmo sintiendo en el pecho un calor intenso.
-¿Cierto?...(Se arrodilla como si quisiera proponerme matrimonio)… ¿Quieres estar firmemente conectada conmigo hasta que consigamos nuestra flama gemela?.- Pregunta con una sonrisa, sus ojos destellan luz está muy seguro de esto.
-¿Seguro?, ¿aunque yo no te amé?.- Pregunto sintiendo como se desvanece su alegría.
-Sí.-
-Bueno dame el brazalete.- Confirmo para volver a verlo feliz, porque me encanta su sonrisa.
-Yo Harry Nogales, te doy este brazalete como símbolo de nuestra unión perpetua hasta conseguir nuestras flamas gemelas, debajo de esta luz cálida de este atardecer de primavera confieso que te amo y con este calor en el pecho te pongo el brazalete.- Lo dice con un tono muy serio pero a la vez sincero.
-Nao…Naomi, ¿qué te pasa?.- Pregunta muy inquieto al ver mi reacción.
Sin al verme dado cuenta me toco las mejillas y siento un camino húmedo que ha dejado mis lágrimas.
-Harry, perdóname, perdóname, perdón por no amarte, haces todo esto por mí, sabiendo la verdad.- Me ato a su torso sintiendo como este me transmite un calor profundo pero placentero.
-Naomi, no te preocupes solo deja pasar el tiempo, no necesitas mi perdón, soy yo quién te debo pedir perdón por llevarte a esa fiesta.- Me explica con una calma que envuelve mi corazón y con ese valor me aparto y quedo cara a cara con él.
-Yo Naomi Black, te doy este brazalete demostrándote cuanto te amo y que puedo ser capaz de hacer cualquier cosas para que tus estés bien, mi misión desde ahora es mantener esa sonrisa, acepto esta unión debajo de este atardecer hasta conseguir nuestras flamas gemelas.-
Le pongo el brazalete, sin tiempo para cambiar algo me besa y yo lo acepto no lo puedo negar me gusta más Zión pero también siento varios sentimientos encontrados referente a Harry.
Cada caricia que me regalan sus labios me estremece, la calidez de cada chupete me encanta, nuestras lenguas empiezan a juguetear a recorrer cada espacio de nuestras bocas mordiéndome mi labio inferior se aleja para tomar aliento.
-Tu sabes lo fuerte que soy así que no te preocupes, tengo listo el corazón todo lo que venga lo enfrentaré.-Me confirma todo lo que acabo decir.
-Bien, ¿Por favor me llevarías a esta dirección?.- Pregunto entregándole mi teléfono a Harry decepcionado.
-Bien.- Respuesta cortante, me mira y voltea al carro.
Me subo al asiento trasero porque quiero descansar después de tantas vueltas que di hoy.
***
-Gracias por traerme Harry.- Le agradezco con un beso en la mejilla pero rápidamente el estampa sus labios con los míos.
-¡Hey!, debes de dejar de hacer eso.- Le reclamo ante esa acción.
-Deberías acostumbrarte porque lo haré más seguido.- Me guiña el ojo.
-No, no lo harás.-
--->Probablemente porque si Zión te ve asiendo eso te muele a golpes.
-Solo respétame.- Le miro enojada.
-Bien.-
Se sube al carro y se va. Obviamente no le mostré la verdadera casa de Erick, así que camino unas cuantas calles. Para mi sorpresa Olga está afuera con…
--->¿Quiéndemonios es?
--->¿Zayn?
-Buenas tardes. Olga y…(No sé porque me cuesta decir su nombre, trago saliva y lo pronuncio)…Zayn.- Siento que me pongo fría como si el piso me congelará los pies.
-Tú…¿Tú conoces al Sr. Zayn?.- Me pregunta Olga sorprendida.
-Sí, nos conocimos en circunstancias… casuales.- Me sonríe Zayn, quiere transmitir algo pero me bloqueo, no quiero saber nada más de hombres.
-Bueno, con su permiso voy a entrar a la casa.- Me apresuro en entrar pero siento como me agarran de la muñeca.
-Naomi, es mejor que no entres.- Me recomienda Zayn.
-Tranquilo, me las arreglo con cualquier cosa.- Me zafo del agarre de Zayn y él arqueando las cejas me suelta.
Al entrar escucho una fuerte discusión entre la voz de Erick, al parecer la de mi padre y la última voz no la puedo reconocer. Así que subo rápido a mi habitación para darme un baño de Avión.
--->Alas y motor. Carcajeo internamente ante aquel chiste que aprendí estando con mis amigos.
Termino de ponerme un suéter n***o con unos pantalones cómodos pero ceñidos al cuerpo de color gris. Bajo para espiar, la conversación la cual es llevada a cabo en la cocina.
--->Gracias a Dios, hay una tercera puerta secreta que da a la cocina así que me pongo de puntillas y pego mi oído a la puerta.
Erick: Es inaudito, qué esto esté pasando.
Hombre desconocido: Claro que no, esto es legal a demás así lo dicen las reglas de la familia.
Mi padre: Usted tiene razón pero no le da el derecho de controlar o amenazar a mi familia.
Hombre desconocido: Por obviedad no, pero se debe de cumplir los acuerdos entre nuestras familias.
Erick: Pero este es un apéndice A, excepción a nuestra familia.
Mi padre: Me voy, no tengo tiempo para esto.
Erick: Jamás tienes tiempo para nada.
Escucho como mi papá se aleja.
--->¿Qué?, ¿Reglas?, ¿Familia?, ¿Inaudito?.
-Oh. Se sale de mi boca al caerme.- Estando en el piso. Los dos hombres inmersos en la conversación se desconectan y sus miradas se clavan en mí.
-Oh, con qué esta es la Srt. Anthonyson.-Declara el hombre junto a mi hermano, inspeccionándome con la mirada.
-Sí, es ella.- Erick se despega de mesón y me ayuda a levantarme.
-Nao, ¿Qué haces aquí?.- Pregunta Erick acomodándome el cabello poniéndolo detrás de mis orejas.
-Perdonen por tal interrupción, solo me caí viniendo hacia aquí.- Aseguro limpiándome las rodillas.
-No hace falta que te disculpes puedes formar parte de la conversación.- El señor me guiña el ojo después de decir aquellas palabras.
-No, ya hemos terminado, un placer en conversar con usted.- Ordena Erick, estrechándole la mano al señor.
-Bueno, una lástima, también fue un placer en conversar con usted.- Le acepta el apretón de manos a Erick y se va.
Erick y yo lo seguimos hasta la entrada, donde Zayn y Olga conversaban tranquilamente.
-Lo siento, cariño por dejarte tanto tiempo.- Dice Erick a Olga plantándole un beso frente a Zayn, como marcando territorio, pero Zayn en vez de molestarle me mira a mí. Se acerca y me abraza.
-Nos estaremos viendo.- Me susurra en el oído depositando un beso en este. Me le quedo mirando con el ceño fruncido confundida por sus palabras. Rápidamente Erick me toma por los hombros y le clava una mirada asesina al Zayn pero este ni se inmuta y entra en un carro n***o con aquel señor desconocido.
-Erick, ¿Qué tienes con ese chico?.- Le pregunto pasando mi brazo por su espalda, dándole cariños.
-Lo que tienes que saber es que no puedes acercarte a él, es… peligroso para ti.- Me aclara Erick.
-Pero me dijo “Nos estamos viendo”. -Sonrió algo divertida.
-Bueno de seguro lo veras pero en cuanto eso suceda no te ligues con él.- Erick termina suspirando.
-Todo lo que pase, me lo puedes contar.- Le digo caminando juntos con Olga a la casa.
-Más tarde.- Lo dice con un tono firme pero no amenazador.