Capítulo 13: Cosas que pasan.
Naomi
Llegando a la piscina veo que es un lugar tranquilo pero con un aire de diversión piscina grande, al lado derecho unas sillas, del otro lado un puesto de comida. Esto es una casa de ricos.
--->Me pregunto a quien le pertenecerá.
Dando unos últimos pasos para descubrir quienes están allí, siento que todas las miradas se clavan en mí. Lo que me incomodo porque no me gusta ser el centro a atención.
Sin pensarlo mucho siento unos brazos fuertes envolviéndome en un abrazo.
-¿Harry?.-
-Naomi, te extrañe, ¿a dónde estabas?, ¿qué hacías?, Dios estaba tan preocupado por ti.-Tambaleándonos de un lado a otro deposita un gran beso en mi frente, casi algo así como marcando territorio.
Luego se me acerca Eugene, James, Olivia y Ann.
--->No sé a dónde está Zión pero igual voy a disfrutar esto.
-Entonces, ¿A dónde estabas?, te perdiste por un buen tiempo.-Pregunta Harry aclarando su preocupación.
-Pues me mude del hotel a una casa y estaba recuperándome.- Lo último desconcierta a todos.
-¿Recuperándote?. Eugene, repite con un tono drástico.
-Si, por factores distintos camine hacia la boca del bosque, en uno de esos momentos pise mal, caí, rodé y me ataco un oso.- Diciendo aquello mostré mi marca que aún no ha sanado totalmente.
Olivia y Ann se miran una a la otra entendiendo perfectamente el por qué llegue hasta allá.
-¿Por qué fuiste hasta allá?.- Pregunta Harry con un tono muy serio.
-No te incumbe.- Le riño.
-Sí, si me incumbe.- Arquea una ceja.
-No.- Replico.
-Que sí.-
Siento que unos brazos fuertes me alzan, me sostienen en su hombro.
-Harry, ya deja de actuar así.- Le riño tratándome de zafarme de él pero es en vano.
-Si no me lo vas a decir estando frente a ellos, me los vas a decir a solas.- Me contiende.
-Mmm, ¡déjame!.- Le grito pero ya estamos lejos de ellos.
-Agh, ha logrado su cometido.-
-¿Ahora?.- Expresa con una sonrisa de par en par.
-Bueno estaba persiguiendo a Kim porque en el campamento dije que Zión estaba enamorado de mí, que es cierto el me lo dijo y ella escucho. Camine aproximadamente 6 minutos, la vi besándose con Zión, así eche a correr sin embargo pise mal, me ataco el oso y lo demás ya lo sabes.-
-¿Qué? Por eso.- Grita anonadado.
-Sí.- Ruedo los ojos.
Me abraza inesperadamente, acercándose a mi oído dice…
-Naomi, Zión es raro que se enamoré y para él es difícil mantener una relación ya que Kim se la sabotea pero…-
-¿Tú de quién estas enamorada?.- Pregunta ahora mirándome a los ojos.
-Creo que de él.- No tengo cara para Harry.
-No te preocupes por mí, como te dije antes siempre te esperaré, también porque sé que lo tuyo con Zión es un enamoramiento temporal.- Afirma seguro porque sabe lo que siento.
-Pero Harry, tú no eres plato de segunda, Harry por favor…( Me interrumpe)…-
-Yo no soy plato de segunda, aquí el plato de segunda es él ya lo veras.- Me guiña el ojo con algo de misterio.
-¿Te cargo para ir hacia allá?.- Pregunta muy animado.
-Sí.- Le regalo una sonrisa.
Envolviéndome con sus brazos fuertes me lleva en su hombro pero para nuestra sorpresa todos nos estaban escuchando menos Kim que no vino y Zión pero presiento que él está por aquí.
-¿Escucharon todo?.- Pregunta Harry con un tono de vergüenza.
-Hasta que gritaste “Qué por eso”.- Responde Olivia con una sonrisa.
Los dos suspiramos aliviados.
Entre música, charlas y retos nos lanzamos Eugene y yo a la piscina como parte de un reto pero me percato de que me falta algo.
-Eugene la parte superior de mi bikini ha desaparecido.- Le digo nerviosa.
-¿Qué?, ¿cómo?.- Empieza buscar en el agua pero es en vano.
-¿Qué hago?.- Pregunta con cara de traumatismo.
-Tápame.- Con los senos descubiertos pego hacia el pecho de Eugene y doy gracias a Dios que él es mucho más alto que yo.
-Ya sé que hacer.- Me afirma con una sonrisa.
Me carga como recién casados y me saca de la piscina. Sintiendo mis senos junto a su pecho, los dos nos sentimos raros, aunque no es normal que sienta un fuego adentro.
-¿Hacia dónde me llevas?.- Pregunto curiosa.
-Hacia la habitación de mi hermana.- Asegura.
Me imagine muchos escenarios posibles no tan bien ni esclarecedores pero es mejor que andar con los senos descubiertos.
--->Así que la casa es de Eugene. Pensando en la pregunta que me había hecho antes, ya tenía respuesta.
-Ya llegamos, entra mi hermana está viajando por toda Europa, así que no llegara en menos de tres meses.- Con esa seguridad Eugene me baja y abre la puerta.
Paso pero él no entra.
-¿Hacia donde están los bikinis de tu hermana?. -Pregunto sosteniendo mis bubíes.
-Revisa en sus cajones.- Me grita detrás de la puerta.
--->Bingo, hay un sostén de bikini muy idéntico al mío así que no se notara la diferencia.
-Y… ¿Todo esto es tuyo?.- Pregunto para iniciar una conversación.
-Eh… creo, aun mis padres siguen vivos pero cuando fallezcan, ni Dios lo quiera heredaré todo junto a mi hermana.-
-Y…¿tienes novia?.-
-Eh…Ajem…no pero siento algo por alguien que desde que la ví, nunca he tenido la oportunidad decirle o de conocernos.-
-Bueno, ¿Cómo se ve?.-
-Rubia, amable, a veces tímida pero muy segura de sí misma, delgada y de muy buena contextura.-
--->Nada más conozco a dos personas con esa descripción… Olivia y yo.
-¿Es de ese Team?.- Pregunto algo nerviosa.
--->No sé si se me está declarando.
-Sí.- Dice con firmeza.
-¿Me vas a decir o no?. -Intento amarrarme el sostén del bikini pero no puedo así que abro la puerta y me volteo.
-Ayuda.-
-Ok, ya te lo amarro.-
Amarrándome el sostén escuchamos una voz a la distancia.
-Hey, ¿Qué le estás haciendo pervertido?. -Pregunta Zión con los espíritus que habitan estas paredes en su interior.
-Corre.- Le digo sin pensarlo mucho a Eugene.
Me toma de la muñeca unos vamos por un cobertizo que para mi sorpresa tiene un túnel.
-Este túnel nos va a llevar hacia un cuarto en la mansión de allí al jardín.-
Asiento, me meto por el túnel o mejor llamado la ventilación, trato de contener las risas, pero se me es imposible al escuchar a Eugene riendo.
-Jajaja ¿cómo se te ocurrió esto?.- Pregunto entre carcajadas.
-Porque si no me mata a mí lo más seguro es que te ataque a ti.-
-Cierto.- Confirmo viendo una luz a final del túnel.
Es un cuarto muy acomodado con mesa de billar, vídeo-juegos, este cuarto es de Eugene.
-¿Entonces?.- Pregunto a ver solo una ventana en la pared izquierda.
-El plan es saltar.- Me sonríe maliciosamente.
-Ven.- Extiende su maño y no me queda más remedio que tomarla.
Para mi grata sorpresa hay un mini balcón cruzando la ventana y veo que la piscina no esta tan lejos.
-Aférrate de mí. -Que si nos pasa algo prefiero morí yo antes que tú.
-Eu…Eugene, ¿Estás enamorado de mí?.- Pregunto triste.
-Sí. Pero escucho que no sientes lo mismo, ¿cierto?.-
-Cierto.- Lo abrazo tratando de darle consuelo.
-Tranquila, no pasa nada. Yo soy un caballero y no insistiré. Si no te gusto bien. -Sonríe de lado, dejándome ver su decepción.
-Pero, ¿te puedo besar nada más?.- Pregunta arqueando una ceja.
-Solo, si es en forma de pago por no dejarme morir con los senos desnudos.- Advierto antes que nada.
--->Solo es un beso no pasará nada.
-Ja, tus senos son los más hermosos que he visto en mi vida.- Masculla en mi oído. Lo que me sonroja. Nos miramos y toma mi mentón con su mano izquierda y con su brazo derecho me toma por la cintura.
Siento como nos acercamos, nuestros labios se combinan en un beso seductor, sus labios en particular son más suaves que cualquier otra cosa, devorándonos, pasa su lengua por mis labios queriendo juguetear con la mía, por lo que acepto, recorre toda mi boca, puedo sentir que ha bebido vino antes por lo que su sabor es muy fascinante, cariñosamente, acaricia un y otra vez mis labios separándonos.
Nos miramos, sus ojos color miel oscuro de pronto se tornan claros, lo que me intriga. Me aferro fuerte al cuerpo atractivo de Eugene. Sin pensarlo demasiado nos tiramos a la piscina, el impacto no es demasiado doloroso y nos separamos.