Capítulo 1
Escucho gritos, en la oscuridad puedo ver mis pies correr tropezando una y otra vez. Huyó de algo que no puedo ver, pero se que de eso depende mi vida. Huir.
-Corre Isabell- escuchó una voz masculina gritar- corre!
Escucho como se desgarra ropa y piel. Corro por mi vida y se qué debo dejar mi empeño en esto. Encuentro unos arbustos, me escondo entre ellos, escucho pasos fuertes, y una respiración escalofriante, yo aguanto mi respiración hasta que escucho los pasos muy lejos de mi. Suelto todo el aire que había aguantado, pero algo me hala con fuerza hacia atrás, y no puedo ver lo que es, grito y lucho con todas mis fuerzas, pero lo que me sostiene es más fuerte que yo. Utilizó toda mi fuera y le doy una patada hasta que me suelto, corro, corro y corro.
Llego al final de un acantilado, solo que donde debía haber agua, ya no hay más, solo hay piedras y ningún final. Escucho nuevamente a mi adversario acercarse a mi, así que debo pensar rápido. Me lanzo al precipicio o muero en sus manos, pero se que morir en sus manos no es una opción. Así que me lanzo sin pensarlo otra vez, cierro mis ojos y solo siento el aire frío en mis mejillas.
Jev POV:
Estamos casi llegando a casa luego de una misión extrema en busca de suministros. Estamos agotados, se que todos queremos estar bajo el techo de lo que llamamos hogar. Estamos cruzando la última parte de lo que era el gran Río Nest; ahora solo es un completo desierto.
Creo ver un movimiento en la arena, hago una seña para que todos se oculten, los veo a todos a tomar sus posiciones y yo me acerco al objeto extraño. Puedo ver unos pedazos de telas, me acerco un poco más y voy distinguiendo un cuerpo pálido. Aún tengo mi arma en posición defensiva. Miro el cuerpo y no tiene movimiento, decido bajar mi arma y colocarla en mi espalda, me acerco al cuerpo y veo que es una mujer, su cabello n***o la hace ver mucho más pálida.
- Crees que esté muerta- Dice Rose, ella casi siempre cubre mi espalda y aún tiene su arma a la defensiva.
- No lo se - sacó todo el cabello que tiene en el rostro, y puedo ver unos rasgos delicados, una nariz pequeña, unos labios rosados “eso debe ser buena señal”- al parecer cayó desde el acantilado.
Su rostro tiene rasguños, de su cabeza sale sangre y no está respirando, pero su pulso es suave. Decido actuar, se que solo tengo segundos. Comienzo a empujar su pecho 1,2,3 y le doy un poco de respiración con mi boca, 1, 2, 3 y vuelvo a darle de mi aire. La chica abre los ojos de golpe, intenta ponerse de pie, pero al parecer su pie está fracturado.
- Oye - le estamos apuntando con nuestras armas- tranquila! sabes cómo llegaste aquí?
La chica solo nos mira, y se desmaya. Rose sugiere que debemos llevarla con nosotros, ya que es solo una niña. Así que me toca a mi cárgala como un bolso en mi hombro, por lo que queda de camino. Cuando llegamos Rose me acompaña hasta el area de medicina, el olor de allí siempre quema mi nariz. Colocó a la chica en la camilla de metal donde el doctor Lucas siempre suele hacer las operaciones.
Rose había ido a buscarlo para que pudiera ver a la chica, la chica comenzó a llorar de pronto en sus sueños o de dolor, no podía saberlo. Sostuvo mi mano.
- No me dejes, tengo miedo.- “quien no tiene miedo en estos días” pienso y suelto mi mano de su débil agarre.
El doctor llega seguido de Rose. La observa, abre su camisa y podemos ver los moretones que tiene en varias partes de su cuerpo.
- Al parecer sufrió una caída- el doctor arregla sus gafas- parece tener varias fracturas y costillas rotas.
- Cree que sobreviva? - pregunta Rose
- No lo se- el doctor sigue quitando piezas de ropa de la chica, quita un collar en forma de corazón, saca una pequeña caja color plata del bolsillo de su pantalón y comienza a romperlo con tijeras.- debo trabajar con ella toda la noche; Rose necesitaré tu ayuda.
Rose me mira con pena, esperando por mi permiso. Asiento y ella me pasa la bolsa con las cosas de la chica.
- Solo no malgasten tiempo, si no hay esperanzas- observo a la chica y luce muy débil- no creo que nos pueda aportar algo, luce muy débil, sería una pérdida de tiempo entrenarla luego.
Salgo, y miro la bolsa con las cosas de la chica, no se porque tuve que detenerme a observar y mucho menos porque tuve que traerla con nosotros.
Isabell POV:
Cuando abro los ojos solo veo gris a mi al rededor, siento mi boca seca y todos los músculos me duelen. Uso todas mis fuerzas para sentarme, a mi lado veo que tengo una mesa de madera y encima una jarra con agua y un vaso. Me sirvo un vaso completo y lo tomo todo. La ropa que tengo no tiene ningún color, llevo un pantalón ajustado color n***o, una camisa gris de mangas largas en uno de los hombros se me Resbala dejándolo al descubierto. Hago el intento de levantarme y caminar, siento mis piernas muy débiles.
Logro levantarme y me sostengo de la pared, doy un paso, pero en el siguiente paso mis pies se enredan y caigo al suelto. Maldición. Me arrastro un poco hasta la cama para recostarme de nuevo, pero mis brazos no tienen suficiente fuerza para poder con mi peso. De repente siento unas fuertes manos que me levantan por la cintura y me toma en sus brazos para ponerme en la cama. La habitación está oscura, por lo que no puedo ver el rostro de quien está allí, aunque sé que es un hombre. De repente la luz se enciende y veo un cuerpo atlético vestido casi de la misma forma que yo, completamente de n***o.
- Porque te levantaste sola? - pregunta el hombre.
Yo no contesto, aún estoy estudiando su físico y rostro, su rostro es de pocos amigos, parece haber tenido un mal día. Su cabello es de color castaño oscuro y sus ojos son color miel. Toma una silla y se sienta, a esa distancia puedo verlo mejor ya que es demasiado alto y yo estoy abajo en la cama.
- Bien, ya luces mucho mejor- dice el hombre.
- Cuánto tiempo llevo aquí?- la verdad es que trato de recordar algo y no logro hacerlo.
- Llevas aproximadamente un mes- dice el cruzándose de brazos- estuviste en coma durante todo ese tiempo.
-Vivo aquí? - pregunto confundida.
- No recuerdas nada? - dice inclinándose hacia el frente- tú nombre?
Busco en mi mente algo, pero no hay nada. Solo un nombre, mi nombre. Isabell
- Creo que mi nombre es - digo no muy segura- Isabell.
- Bueno, Isabell- el se levanta y me tiende su mano- soy Jev, seré quien te ponga al corriente de todo aquí abajo.
“Acaso dijo aquí abajo?”