Camino directo a mi posición, llego a una pared color gris, marcada con líneas blancas. Me pongo de frente y puedo ver a Jev que se acerca hasta donde estoy, si rostro es una máscara que no refleja ninguna emoción. Todos están mirando a nuestra dirección y Will se acerca a donde nosotros también.
- No tienen porque hacer esto Jev- escucho a Will hablar - todavia puedes hacer que se vaya. Tú eres el líder de esta sección.
- Ella fue quien nos metió en esto- el no miraba a Will, se encargaba de verificar el arma y sus municiones- Ya estamos adentro.
Will dirigió si miras a mí a la misma vez que Jev me miraba también. En ese momento todos me miraban, Caroline tenía sus uñas en la boca, Candice disfrutaba del momento, Caleb me miraba con los ojos abiertos. Jev se alargaba algunos pasos de lo para apuntar el arma hacia mi.
-Espéren un momento- dijo Edward sonriente- Hagamos esto más emocionante, Will pon esta botella en la cabeza de la chica.
El hombre se dobló a recoger una botella de algún jugo que alguien había estado tomando. Will estaba a unos pasos del hombre, pero no se movió.
- No lo haré- respondió Will - Ya es suficiente con lo que les pediste o no?
- Me estas retando Will? - El hombre parecía irritado- Soy tú superior ahora, no lo olvides. Así que, si no quieres que pruebe contigo también este método para saber si tienes algo con esta estudiante…Obedece!
Will tomó la botella de mala gana. Y se dirigió a mi posición. Me miraba a los ojos y parecía molesto conmigo.
- Porque aceptaste esto? - decía mientras hacía que la botella no cayera.
- Acaso tenía otra opción? - me molesta que ahora también el me culpe.
Will se fue y pude ver a Jev, tenía los ojos cerrados cerrados mientras Will colocaba la botella en mi cabeza.
- Bien, ahora dispara en cinco puntos- el hombre decía sonriendo- no vayas a fallar el último tiro en la cabeza Jev.
Mi respiración se había acelerado, no se porque era tan estupida. Yo y mi maldito orgullo; ahora estaba aquí a punto de morir a manos de Jev. En el último segundo mi mirada se encontró con la de Jev, y por alguna razón pude sentir una confianza a ojos cerrados en el. El me dio un pequeño asentimiento que solo yo pude ver y no estaba segura de que allá sido hacía a mi. Pero luego de eso, cerré mis ojos y el disparo, pude escuchar cuatro detonaciones.
Al abrir mis ojos Jev aún apuntaba hacia mi. Sabía que aún faltaba un tiro, el de mi cabeza. Esta vez su mirada me invito a quedarme viendo a sus ojos, hasta que escuche la última detonación. Pude escuchar una explosión de vidrios y luego cayeron a mi alrededor. Yo solo me quede allí, no podía moverme, quizás estaba en shock. En que momento había aceptado hacer semejante cosa para demostrarle algo a otras personas.
- Espero que estés contenta- Jev había llegado hasta donde mi, él arma aún estaba en su mano- terminaste herida por mi.
- Yo no… no estoy herida- sabía que no estaba herida podía sentir mi cuerpo- no me hiciste daño.
El solo me mira como si estuviera loca y toma mi mano para que yo la vea. Puedo ver muchos pequeños cortes, en ese momento comiendo a sentir el ardor. El me observa con atención cada uno de los cortes. Parece haber olvidado que todos estaban aquí, cuando me mira a los ojos, levanta su mano y toca mi mejilla con su meñique, también siento un pequeño ardor y puedo ver mi sangre en su dedo.
- Todos están observando- le advierto.
- Crees que me importa? - su mirada es penetrante y parece que va a explotar en cualquier momento.- Will! Acompaña a Isabell al área de medicina.
- Por supuesto que no- el viejo Edward había llegado a nuestro lado- Ella puede entrenar de esa forma. Acaso crees que alla afuera tendrá la oportunidad de curar sus heridas?
Jev había cerrado sus ojos y respiraba profundamente antes de volverse hacia Edward.
- Escucha Edward- Jev tocaba el pecho del hombre con el arma que aún tenía en sus manos- Solo estarás a carga por una semana, aún to sitio siendo quien dirige este lugar. Y si yo digo que la lleve a medicina, eso hará y tú no intervendrás.
El viejo y todos, incluso Will se habían quedados paralizados. Jev parecía no haberse dado cuenta de que aún tenía el arma en su mano y que le apuntaba a viejo cada vez que le hablaba.
- De acuerdo - Edward levantaba las manos en forma de rendición.
- Ahora, espero volver aquí y ver a cada uno de mis estudiantes a salvo y sin ningún rasguño- Jev hizo una pausa- Si no…no me importará que seas un viejo Edward, te pateare el trasero.
Dijo esa palabras, le entregó su arma al hombre y salió de allí. Will me acompañó hasta el área de medicina donde el Doctor Lucas le pidió a Will que fuera el mismo quien me curara las heridas y me vendaraZ Al parecer el doctor debía salir con urgencia de su oficina. Will comenzó a buscar todas las cosas para desinfectar y vendar. Se sentó frente a mi y halo mis silla hasta el, haciendo que mis piernas quedaran en medio de las de e.
- Sabes que Jev nunca olvidará esto, cierto?- el estaba concentrado en mis heridas- Dudo que ese hombre pueda caminar tranquilo luego de cubrir a Jev en los entrenamientos.
Yo solo me quede allí viendo lo que él hacía. Me curaba con cuidado y me iba vendando suavemente.
- Escucha- Will me miraba a los ojos- Ese hombre es inescrupuloso y por lo que pudimos ver hoy, Candice lo ha tenido al tanto de todo lo que hemos estado haciendo.
Había olvidado por completo la herida de mi rostro cuando Will comenzó a acercar su mano a mi mejilla. Por instinto moví mi cabeza para atrás.
- Lo siento- Will Licona algo apenado- Entiendo que no confíes mucho en mi. Supongo que nunca pude disculparme sinceramente por haberte besado.
Mis palabras aún no lograban salir de mi boca, aunque las había pensado cada una en mi mente.
- Bien! - Wil volvió a acercar su mano a lo rostro y se acercó a mi para poder ver mejor la herida mientras la iba a curar.- Solo dejame curar su rostro.
- Will! - escuchamos una voz detrás de nosotros, era Jev- Necesitó que vayas al salón de entrenamientos, debes asegurar que Edward no vuelva a hacer algo como eso otra vez.
- De acuerdo- Will respondió casualmente- Solo déjame termina con Isabell.
- No!- su rostro era firme- Yo lo haré.
Will solo lo miro y luego me miro. Se levando sin decir una sola palabra y salió. Yo no quería quedarme allí sola con Jev. Sabía que él estaba muy molesto conmigo y además la noche anterior le había pedido que se alejara de mi. Ahora me sentía mucho más intimidada, su rostro no tenía ninguna expresión y solo me miraba en silencio. Comenzó a caminar hacia mi, y se sentó donde había estado Will.
- Como crees que me siento?- si voz era contenida- de verte así herida? De haber sido yo quien te hiciera todo eso?
- Jev... - aún no podía articular todos mis pensamientos.
- Solo vine aquí, para advertirte sobre Edward. - el comenzó a limpiar mi herida- Ese hombre buscará cualquier pretexto para ponerte un castigo. Así que tú solo debes pasar desapercibida por él y por Candice.
El me estaba hablando, pero yo solo podía sentir su mano de tras de mi cuello sosteniéndome, mientras miraba de cerca mi herida. Podía sentir su olor, podía sentir su respiración en mi barbilla y podía ver sus labios de cerca. Era casi imposible no querer besarlo en ese momento.
- Me iré- esas dos palabras me sacaron de mis pensamientos- No estaré aquí durante una semana. Eso nos ayudará a poner una barrera entre los dos.
El colocaba los materiales que había utilizado para curar mi herida en la basura. Tenía una camisa negra, le quedaba algo cernida en la parte de su pecho, podía ver su clavícula marcada y los músculos de sus hombros se marcaban cada vez que movía sus brazos. La forma en que lucia, me hacía querer besarlo a pesar de lo que nos habíamos dicho ayer. Así que no lo pensé; con una de lías manos tome el cuello de su camisa, lo traje hacía mi y lo besé.
El respondió inmediatamente a mi beso, sus manos me atrajeron hacia el. El se levantó y cargó mi pero en solo uno de sus brazos mientras con la otra mano tiraba todo lo que había en la camilla de metal. Nuestro beso era apasionado; era extraño ver que cada vez que nos besábamos nos deseábamos mucho más. Yo había comenzado a meter mis manos dentro de su camisa y podía sentir cada uno de sus abdominales. Su piel era cálida y suave, podía sentir algunas cicatrices y moría por verlas con mis ojos. Mis piernas estaban al rededor de su cintura, sus manos estaban en lo alto de mis muslos, una de sus manos subió hasta entrar por debajo de mi camisa.
Su toque me hizo temblar y soltar un gemido bajo. Eso pareció hacerlo sentir más urgencia y quito mi camisa, ahora sus manos recorrían mi espalda. Comenzó a besar mi cuello hasta llegar a mi pecho, comenzó a besar mi abdomen alto y yo apenas podía recordar mi nombre. Cuando de repente un sonido nos hizo despertar de nuestro deseo. Al parecer era algún sonido de alarma, Jev solo se quedó mirándome. Parecía estar dándose cuenta de lo que estábamos a punto de hacer. El me ayudó a poner mi camisa y me ayudó a bajar de la camilla. Nuestras respiraciones eran irregulares.
- Supongo- el me miraba a los ojos- que está era nuestras despedida.
- Jev… yo…- solo quería decirle cuánto quería estar con el - supongo que así es!
- Bien! - dijo eso y se fue, dejándome allí sola.