Jev y Will habían ido a nuestro rescate y nos salvaron de una muerte serugura. Habíamos podido llegar a casa a tiempo, pero Caroline estaba muy mal herida. Había perdido mucha sangre y no tenían idea de cómo reaccionaría su cuerpo a la mordida de esa criatura. Will había cargado a Caroline todo el camino y Jev me había ayudado a mí a caminar. Con la caída que había tenido había lastimado mi tobillo.
Todos estábamos esperando a que el doctor Lucas saliera a darnos algunas nocticias. Yo no había querido ir a comer, no me importaba la comida en este momento. Ni siquiera había dejado que revisaran mi tobillo, Jev había tenido una discusión conmigo por eso y se había ido molesto, porque no cedí en que me revisaran. Solo quería saber que Caroline estaba fuera de peligro.
Jev se había ido a tratar los asuntos con el consejo. Ellos tenían un propósito y era sacarme de aqui. Ahora tenían uno nuevo, sacar a Caroline porque no sabían que pasaría luego de ser mordida. Jev había comenzado a maldecir y a culpar a todos.
“Esto es solo la culpa de ustedes malditos viejos sin escrúpulos”
Luego cerraron las puertas nadie más sabía que había ocurrido a puertas cerradas y nadie quería saber. Will estaba molesto y lloraba, intentando ocultarlo. No me había dirigido la palabra, podía entender que estaba preocupado como para hablarme. Eso no me molesto, pero ver a la maldita hipócrita de Candice allí si me saco de mis casillas. Así que me levante con dolor en mi tobillo, quería decirle todo lo que merecía y que saliera de aquí.
-Que haces aquí?- Candice me miraba sorprendida, como si yo estuviera loca- Eh? Acaso estás esperando ver si Caroline muere? Acaso no estás contenta sólo con la muerte de Caleb? Porque no te vas? Vete! Tú y tu padre son los únicos culpables de todo esto.
- Tú…- ella miraba al rededor avergonzada, se acerca a mí para que nadie la pueda escuchar- eras tú la única que debía morir, no importaba sin ellos Mirian, pero tú debías morir o quedarte allá afuera. Tú eres la única culpable real. Porque no te vas por tu propia voluntad. Nadie te quiere aquí.
Ella me empuja, mi tobillo lastimado duele más aún cuando caigo encima de él y ella comienza a gritarme.
- Esta mujer es la culpable de todo lo qué pasó, yo vi sus actitudes a diario- esta mujer definitivamente se había vuelto loca- Siemore estaba detrás de Jev coqueteando. Mi papá solo quería darle un entrenamiento real, y metió a Caleb y a Caroline en eso.
- Candice!- era la voz de Will- porque haces esto aquí? Sal de aquí ahora, no te queremos aquí.
- Por favor- ella lucia furiosa y reía para disimular su enojo- quien quiere estar aquí? Además, que es lo que esperan, ella ya está muerta, el consejo no dejara que se quede de esa forma. No sabemos en que se puede convertir.
Yo aún estaba en el suelo, no quería intentar levantarme, sabía que lastimaría mucho más mi tobillo. Will se acercó a mi, e intentó ayudarme a ponerme de pie. El solo tomó todo mi peso en sus brazos y me puso gentilmente en una de las sillas donde había estado sentada antes.
- En ese caso sal de aquí Candice- Will le dedicó una mirada envenenada- no quiero ver tu maldita desagradable cara.
En esos momento salió el doctor y todos nos olvidamos de Candice. El lucia algo preocupado, y desanimado.
-Doctor cómo está?- dijeron Will y su mamá- sobrevivirá?
- Ella perdió mucha sangre- el quito sus espejuelos y pasó su mano por su rostro- su tipo de sangre es O y no tengo reserva de ese tipo. Quizás muera antes de saber que le puede ocasionar la mordida.
- Yo soy ese tipo de sangre- dije tan pronto recordé el primer día de mi visita aqui, entre las cosas que me había dicho el doctor, estaba mi tipo de sangre - usted me lo dijo el día que desperté.
- Tienes razón- el doctor pareció recordarlo- vamos entonces.
Will me ayudo a entrar con el doctor hasta donde estaba Caroline. Ella estaba dormida por los medicamentos que él le dio. Aún así ella se quejaba de vez en cuando en sus sueños, y transpiraba. Ella lucia muy mal, no tenía color en sus labios, Will apenas y miro a su dirección, me dejo año y salió. No lo podía culpar, era decaído difícil ver a Caroline de esa forma. El doctor comenzó rápidamente a sacar mi sangre para ir haciendo la transfusión.
Yo esta acostada en una camilla, había cerrado mis ojos, me sentía muy cansada. Sabía que no había comido por lo que de seguro podía desmayarme.
- Nunca piensas en ti, cierto?- era la voz de Jev y se escuchaba molesto. Lo que no era extraño en el- porque estás haciendo esto?
- No es obvio, Jev? - al abrir mis ojos solo sentía que la cabeza le daba vueltas- Caroline estaba muriendo..
- Entonces te pareció buena idea morir con ella- el se apoyó en la camilla para acercarse a mi- no podías hacer esto, tú tampoco estás bien, además se que no has comido nada desde que llegaste. Y por lo que se, durante las excursiones no llevamos mucha comida. Puedes morir haciendo esto, porque siempre eres tan impulsiva?
- Yo? Yo soy la impulsiva?- siempre que estamos juntos terminamos discutiendo- acaso soy yo la que está cuestionando porque le salvo la vida a alguien?
Intenté levantarme pero mis piernas y mi visión no me ayudaron. Así que tan pronto caí, los brazos de Jev me sujetaron.? Odiaba que terminara el teniendo la razón.
- Solo quédate aquí tranquila- el me recostó gentilmente de vuelta a la camilla- yo no me iré, cierra tus ojos.
Me deje guiar por su cálida voz, la verdad es que estaba muy agotada. Y el doctor me había dado algo antes para el dolor de mi tobillo, seguramente ya estaba haciendo efecto. Cerré mis ojos y me sumergí en la inconsciencia, tranquilamente porque sabía que Jev estaría a mi lado y ya no estaría en peligro.